Una sola palabra: impresionante. Así es como hay que calificar la nueva tecnología que con el nombre de LightBeam permite convertir cualquier tipo de superficie en interactiva. El sistema funciona gracias a una webcam y un picoproyector, que sincronizados, reconocen objetos y permiten que las acciones de uno se refleje en el otro en tiempo real. Con un concepto muy parecido al de Lightspace de Microsoft, la mayor diferencia es que este nuevo sistema LightBeam no es táctil, sino que simplemente proyecta información sobre cualquier tipo de superficie, como folios, carpetas, paredes o incluso libros.

Además, hace un seguimiento del objeto en el caso de que éste se nueva (tanto en vertical, como en horizontal) asegurando una correcta proyección con independencia del ángulo al que pongamos la pantalla. Para interactuar con lo proyectado, se puede utilizar cualquier tipo de objeto cotidiano, como por ejemplo una botella o una taza. Como podéis ver en el vídeo, se puede cambiar la aplicación que estemos usando, simplemente con el giro de una taza que tengamos encima de la mesa. La verdad es que el sistema promete, puesto que actualmente se encuentra todavía en la fase de prototipo. En cuanto lo “pulan” un poco y mejore la rapidez con la que responde a los comandos, nos podríamos encontrar con algo parecido a los hologramas de “Star Wars”…