Nuevo escándalo en cuanto a privacidad y Google se refiere. Después de que el año pasado la compañía fuera una de las tachadas de atentar contra la privacidad de los usuarios por realizar seguimiento de los mismos sin dar opción y en algunos casos de forma cuanto menos cuestionable, ahora se sabe que Google realizó seguimiento de los dispositivos iPhone, saltándose las opciones de privacidad de la propia Apple.

Aunque Google sea el caso más sonado, no son los únicos, y otras compañías, especialmente publicitarias, han estado saltándose las opciones de privacidad del navegador para sacar provecho a la valiosa información de localización del usuario. Para ello utilizaban un fragmento de código especial que saltaba las protecciones de Safari y permitía monitorizar a los usuarios.

El escándalo surge cuando alguien dio el chivatazo a The Wall Street Journal, uno de los periódicos más importantes del mundo. Inmediatamente Google desactivó el código. El hallazgo viene de la mano de Jonathan Mayer, un investigador de Stanford, que confirmó los “problemas” al periódico, admitiendo que 22 de los 100 sitios más grandes instalaban el código de seguimiento de Google en el ordenador en el que se hicieron las pruebas, y anuncios en 23 sitios a través del navegador de iPhone.

Y por si fuera poco, tras alcanzar dichos sitios, lo más grave es que cuando el código se activaba podía extender el seguimiento de Google a través de una alta cantidad de sitios adicionales. Bajo las mismas técnicas del estudio se encontraron otras compañías publicitarias: Vibrant Media Inc, WPP PLC’s Media Innovation Group LLC y Gannett Co.s’ PointRoll Inc.

En el caso de Google, las acciones que realmente realizaban contradecían las instrucciones que ellos mismos daban a los usuarios de Safari para evitar el seguimiento. De hecho, hasta ahora, Google ha venido diciendo a dichos usuarios que podían confiar en las opciones de seguridad de Safari para prevenir el seguimiento por parte de Google. Tras saltar el escándalo y descubrirse el pastel, Google eliminó estas instrucciones.

Actualización: Google ha querido contactar con nosotros para dar su versión de los hechos. Primeramente dicen que WSJ ha descrito erróneamente lo sucedido, creando alarma donde no la hay. Según Google, el año pasado comenzaron a utilizar la posibilidad que ofrece Safari para dar funcionalidades a aquellos usuarios que habían iniciado sesión en Google y que habían optado por ver anuncios personalizados y utilizar el botón +1. Para esto se creó un enlace de comunicación entre Safari y los servidores de Google, de tal forma que la información que pasara entre el navegador y los servidores fuera anónima.

La cuestión es que Safari tiene otra funcionalidad que permitió a otras cookies de Google relacionadas con los anuncios instalarse en el equipo, y de esto comentan los siguiente:

No anticipamos que esto pudiera pasar y por eso hemos comenzado a eliminar estas cookies de los navegadores de Safari. Es importante volver a destacar que, como en otros navegadores, estas cookies relacionadas con la publicidad no recaban información personal.

Lo que viene a dejar claro que en ningún momento se recabó información personal y que actualmente están eliminando las cookies mencionadas por la polémica surgida.