Lanzado a finales de año, con Galaxy Nexus tenemos la segunda colaboración entre Google y Samsung para ofrecer un smartphone de gama alta que pretende ser el escaparate de Android y su última versión Ice Cream Sandwich, y uno de los terminales más interesantes del panorama actual. Estamos ante un teléfono que se caracteriza principalmente por la versión del sistema operativo, Android 4.0 en su máxima expresión y sin ningún tipo de personalización por parte del fabricante, y por su espectacular pantalla Super AMOLED HD, que le da una resolución de 1280×720 en sus 4.65 pulgadas.

Galaxy Nexus vio la luz con cierta polémica ya que sus especificaciones no superan las de otros teléfonos de la propia Samsung, como Galaxy S2, e incluso pueden tener algún componente de hardware a priori inferior, como el caso de la cámara principal, lo hemos probado durante unos días y hemos preparado un completo análisis para ver si Google ha hecho las cosas bien.

Características técnicas

  • Sistema Operativo Android 4.0 «Ice Cream Sandwich»
  • CPU ARM Cortex-A9 TI OMAP 4460 doble nucleo 1.2Ghz
  • GPU PowerVR SGX540
  • 1 GB de memoria RAM
  • Pantalla de 4.65 pulgadas HD Super AMOLED Pentile
  • Resolución de pantalla 1280×720 píxeles / 316 ppi
  • Cámara principal de 5 MP con flash y secundaria de 1.3 MP
  • 16GB de memoria interna (no ampliable)
  • Compatible con redes HSDPA de 21Mbps
  • Wi-Fi 802.11a/b/g/n, Bluetooth 3.0 con A2DP
  • Chip NFC
  • Conector microUSB y jack de 3.5mm para auriculares
  • Dos micrófonos exteriores, sensor de luz ambiental, brújula, acelerómetro
  • Tamaño: 116.5×61.2×12.1 milímetros
  • Peso: 142 gramos
  • Batería 1750mAh Li-Ion

Hardware y diseño

Nos encontramos ante un terminal que carece de botones físicos, salvo el de encendido y los de volumen, que se encuentran a los laterales. El acabado es completamente en plástico, y el color es grisáceo tirando a oscuro, en un matiz que ha sido bautizado por Samsung como Titanium Silver.

Una de las ventajas frente a su hermano Galaxy S2 es, en mi opinión, el diseño del terminal. Si bien los tamaños son similares, e incluso Galaxy Nexus es ligeramente más grande, el teléfono tiene una forma más atractiva y manejable debido a la curvatura de pantalla. Lamentablemente el tamaño del mismo hace que en ocasiones, dependiendo de la posición, pueda resultar incomodo de manejar con una sola mano. Estamos en el límite del tamaño que debería tener un smartphone, y particularmente creo que la anterior propuesta de Google, Nexus S, tenía el tamaño perfecto para disfrutar de una experiencia visualmente atractiva sin afectar a la ergonomía del mismo.

En el terreno de CPU y rendimiento, estamos ante un smartphone con procesador de doble núcleo y 1 GB de memoria RAM. Esto, junto con la GPU integrada, han hecho que la experiencia haya sido en todo momento óptima, incluso probando los últimos juegos 3D, combinando su uso con el de otras aplicaciones, y exprimiendo al máximo la multitarea de Android.

La batería, de 1750mAh, se ha comportado bien durante las pruebas, aunque no es destacable respecto a otros smartphone Android. Tal vez pueda colocarse entre los mejores, pero sigue siendo insuficiente. Dependiendo del uso que le demos, y de la recepción y cobertura de la que dispongamos en la zona, durará más o menos tiempo. Personalmente diría que nos situamos en un aproximadamente un día de uso medio-alto, es decir, utilizando aplicaciones, sincronización de datos, y dándole bastante uso. Lo que más consume siguen siendo los datos 3G y la pantalla.

Por último, y antes de pasar a elementos tan importantes como la pantalla y la cámara, decir que una de las ventajas frente a otros terminales de Samsung es la inclusión de un led de notificaciones con el que ver de un vistazo rápido si tenemos algún mensaje, llamada o correo esperándonos.

Pantalla

Está bien, la pantalla es grande, pero merece la pena. No sólo estamos ante una pantalla de 4.65 pulgadas, sino que en éstas tenemos una resolución de 1280×720 píxeles sobre un panel Super AMOLED que ha sido rebautizado añadiendo las siglas HD por razones obvias. Los contenidos que disfrutemos serán visualmente muy atractivos y como pasara en Nexus S, donde realmente destaca la pantalla es en el contraste de negros, con un negro puro que es sencillamente apagado y un brillo excelente. ¿Su punto débil?, El balance de blancos.

Si bien he dicho que tal vez es demasiado grande, en cuanto a lo visual la pantalla es difícil de superar por otros terminales, y cuando volvemos a otro tenemos la sensación de que la experiencia ya no es la misma. El tamaño de la pantalla hace que podamos disfrutar perfectamente de todo tipo de aplicaciones.

El apartado táctil esta a la altura de los mejores paneles, y ha respondido a la perfección durante los días de pruebas. La pantalla, en combinación con el buen funcionamiento del sistema, convierten este dispositivo en un centro multimedia portátil en el que podemos disfrutar de juegos, cine y aplicaciones sin perder detalle.

Cámara

La cámara fue uno de los puntos más criticados cuando se anunció el teléfono, y es que lanzado meses antes, Samsung Galaxy S2, su hermano cuenta con un sensor de 8 MP, mientras que Galaxy Nexus tiene que conformarse con 5 MP. ¿Es para tanto? No. He tenido la oportunidad de comparar fotografías de ambos terminales y he de decir que son realmente similares, pero que de quedarme con unas, me quedo con las de Galaxy Nexus, las cuales parecen ser más nítidas, especialmente cuando hablamos de fotografías nocturnas o en entornos oscuros, algo que no debería preocuparnos mucho ya que también cuenta con un potente flash para dichas ocasiones. Resumiendo. Se trata de una cámara más que aceptable para un teléfono, y a no ser que seamos fotógrafos, servirá para tomar buenas fotografías allá donde estemos.

En vídeo, Galaxy Nexus es capaz de grabar a la perfección metraje en 1080p a una tasa de 30fps, y he de decir que sin ningún tipo de problemas. La grabación en la memoria interna es a la vez una de sus virtudes e inconvenientes: Por un lado nos aseguramos de que la grabación sea limpia, sin tirones, pero por otro, que no podremos grabar demasiado, ya que estamos limitados los 16 gb de memoria interna, no ampliable, disponible en el terminal.

Galaxy Nexus también cuenta con una cámara frontal de 1.3 MP capaz de grabar a 720 con una tasa de 30fps, es decir, funciona a la perfección para realizar videoconferencias y videollamadas.

Hardware aparte, tal vez lo más interesante de Galaxy Nexus y de su cámara sea la aplicación ICS de la misma. Desde ella podemos tomar fotografías y compartirlas instantáneamente en cualquiera de los servicios populares / aplicaciones que tengamos instaladas. Además, podemos editar fácilmente las fotografías, lanzando la aplicación de edición directamente desde la cámara, tras tomar la fotografía, y añadiendo los efectos que creamos convenientes. Para los vídeos existe una aplicación aparte llamada Movie Studio, la cual nos permite editar y realizar pequeñas producciones sin tener que dejar el teléfono. Unir varios vídeos mediante efectos de, añadirles una banda sonora y convertirlos o enviarlos directamente a la nube, y más concretamente a YouTube, es una realidad y una de las sorpresas de Galaxy Nexus, gracias a su genial funcionamiento y sencillez.

Volviendo a la aplicación de cámara, esta nos permite tomar fotografías panorámicas al igual que lo hacen los sensores de las nuevas cámaras digitales, es decir, no tendremos que realizar varios disparos, simplemente ir pasando la cámara de izquierda a derecha hasta completar el recorrido. De esta forma podemos obtener fotografías como la que veis sobre éstas líneas, sin preocuparnos de tener que colocar la cámara de forma correcta y tomar varios disparos.

Sistema operativo y aplicaciones

Una vez que hemos visto especificaciones de hardware e incluso tocado un poco el software de las aplicaciones de cámara, nos centramos en lo verdaderamente atractivo de Galaxy Nexus: El sistema operativo Android 4.0 Ice Cream Sandwich. Si bien el terminal es completamente competente a nivel de CPU y demás componentes, es la última versión de Android la que le da la potencia, y lo hace con un sistema que se ha reinventado a sí mismo y ha pulido aspectos tan criticados como el de su interfaz.

Nada más encender el teléfono y conectarlo a la red, la versión instalada de Android, 4.0.1, se actualizará a la 4.0.2. Lo primero que el usuario se encuentra es el ya clásico asistente del sistema de Google, pero simplificado y a la vez ampliado. Por ejemplo, si introducimos una cuenta Google que no esté asociada a un perfil de Google+ se nos preguntará si queremos unirnos y en un par de pasos podremos hacerlo. Lo mismo pasa con los datos bancarios, los cuales hasta ahora no se pedían, pero son una de las primeras pantallas con las que el usuario se encuentra. Proporcionar los datos de tarjeta de crédito facilita las compras en Android Market, aunque por supuesto la introducción de los mismos es totalmente opcional. Una vez completado el asistente podemos empezar a disfrutar del terminal.

Lo primero que nos encontramos es un escritorio en el que ya podemos ver grandes cambios. Para empezar podemos crear grupos de aplicaciones o carpetas con el fin de organizarla nuestros programas mejor. El launcher también ha cambiado, y ahora podemos configurar completamente las aplicaciones del mismo, salvo el icono central, que siempre servirá para desplegar la tabla de aplicaciones. Aunque sin duda, lo más llamativo son las nuevas teclas de acción o menú.

Como hemos venido contando, Ice Cream Sandwich proporciona un menú dinámico a los dispositivos que carecen de botones, como es el caso de Galaxy Nexus. Dicho menú se compone habitualmente de tres opciones: Atrás, que nos permitirá ir a la pantalla anterior en las aplicaciones o en el propio sistema, Home, para ir al escritorio en cualquier momento, y Reciente, para ver las aplicaciones abiertas recientemente. ¿Y donde está la tecla menú? No hay. O mejor dicho, Google no quiere que la utilices, al menos no como se usaba hasta ahora. La tecla menú aparecerá dinámicamente cuando las aplicaciones antiguas lo necesiten, y lo hará a la derecha, simbolizada por tres puntos suspensivos. Las nuevas aplicaciones hacen ahora uso de la Action Bar, un grupo de opciones que aprovechan el mayor espacio de pantalla en los dispositvos modernos, y que fue introducida con Android 3.0 Honeycomb. También con este fin se permite modificar el tamaño de algunos de los widgets más populares, algo que nos ayudará a organizar y optimizar el escritorio.

Android 4 unifica por tanto ambas vertientes del sistema (la de móviles y la de tablets) y nos proporciona una interfaz significativamente diferente, más funcional, y en la que hay sensación de haber más organización. Ir a la configuración no requiere ahora pulsar un botón y buscar en el menú, sino que basta con desplegar la barra de notificaciones, donde encontraremos un nuevo icono. Lo mismo sucede con Android Market, para acceder a él tan sólo tendremos que desplegar la tabla de aplicaciones. Cada opción ha sido retocada y organizada para ofrecer un acceso rápido e intuitivo a lo que buscamos, y por ejemplo activar o desactivar la red WiFi es una opción que tenemos nada mas desplegar las opciones. En el dashboard de aplicaciones ahora podemos encontrar también los widgets, ordenados en su propia sección.

Otras cosas que se echaban en falta y ahora se incluyen de forma nativa en el sistema son un completo gestor de datos donde podemos monitorizar los KBs que hemos gastado mediante la red móvil e incluso programar alarmas con el fin de no pasarnos de nuestra cuota de consumo, o incluso limitar el dato a aplicaciones de forma individual. Todo un acierto, igual que el nuevo gestor de tareas. Si bien es el propio sistema el que sigue controlando las aplicaciones, y cerrándolas si están inactivas, ahora tenemos la opción de cerrarlas de forma rápida. Para ello basta con acceder al menú de aplicaciones recientes, donde podremos cerrarlas deslizándolas hacia los lados. Desde este mismo menú también podemos acceder directamente a las opciones de detalles y desinstalación, algo con lo que antes había que perderse en un sinfín de pantallas. Con la batería sucede lo mismo. El gestor ha mejorado, y ahora es muy sencillo saber qué aplicaciones han consumido la batería y porqué lo han hecho.

Por supuesto se siguen incluyendo de serie la posibilidad de crear un hotspot WiFi o hacer tethering a través de USB con un solo clic, y se añade además Bluetooth tethering para compartir la conexión a través de Bluetooth. Para concluir, decir que los desarrolladores lo tienen más fácil que nunca, no sólo porque Google haya abierto diversas páginas web de ayuda y recursos para la programación Android, sino porque Ice Cream Sandwich esta dotado con un completo menú de desarrollador en el que se pueden probar todos los efectos de las aplicaciones en el terminal.

¿Y las aplicaciones? Bueno, salvo alguna excepción, nos encontramos las habituales del ecosistema Android, pero mejoradas. La pantalla permite disfrutar de las versiones completas de Gmail o Calendar, que ahora hacen uso de la citada Action Bar, y esto las hace mejorar no sólo en aspecto sino en facilidad de uso. Gtalk permite iniciar sesión en varias cuentas y Gmail por fin, permite búsquedas offline sobre el contenido que haya descargado, configurable a través del menú de opciones.

El navegador por defecto incluye navegación por pestañas fácilmente intercambiables a través del botón de pestañas, y además permite que hagamos uso de dos interesantes opciones, quick buttons y pantalla completa, que harán que podamos hacer de la navegación una buenísima experiencia gracias a la pantalla. En todo momento y sin hacer nada tenemos acceso a los marcadores de nuestras cuentas Google, aquellos que utilizamos a diario en Chrome en nuestro escritorio. Tenemos opción de guardar favoritos en cualquiera de las cuentas configuradas de forma sencilla, y además también de guardar páginas para lectura offline, que básicamente lo que significa es que el navegador guardará una instantánea de la página para que podamos leerla más tarde. Aunque Chrome fue lanzado hace unos días, el browser por defecto es una opción totalmente aceptable, y de hecho ahora se catapulta a los primeros puestos para mi gusto. Digamos que a Chrome le faltan algunas cosas del navegador de stock y viceversa, aunque en las pruebas realizadas Chrome ha pintado mejor las páginas.

Las aplicaciones de YouTube y de Música también han sido mejoradas, y de hecho esta última incluye un sencillo pero útil ecualizador en el que podemos ajustar los niveles a nuestro gusto.

Para concluir, dignas de mención son las nuevas propuestas en cuanto a seguridad móvil de Google. En este aspecto no hay que dejar de mencionar Face Unlock, un nuevo sistema de bloqueo que permite que sólo nosotros accedamos al teléfono, identificándonos con la cámara frontal. Bueno, nosotros, o alguien que se nos parezca, por ello queda como nota anecdótica y esta protegido con un segundo bloqueo, con el tradicional pin o patrón. Interesante sin duda, y en buenas condiciones de luz, funciona a la perfección. Donde si destaca Android 4 es en la nueva función para codificar o encriptar los archivos del teléfono, un proceso que durará horas y que concluirá con que cada vez que tengamos que encender el teléfono necesitemos especificar una contraseña. Si la contraseña es incorrecta, todos nuestros archivos quedarán inaccesibles, y la única forma de volver a recuperar el sistema será hacer un reseteo de fábrica, algo que acabaría con los archivos, que siguen codificados. Ideal para maniáticos de la seguridad.

Veredicto / Conclusión

8/10

Como dije al principio, Galaxy Nexus es el buque insignia de Google para mostrar su sistema operativo Android, y por ello, el primer terminal en estar dotado de la última versión del mismo: Ice Cream Sandwich, o lo que es lo mismo, Android 4.0. Tenemos ante nosotros lo que Google quiere ofrecer al mundo de los smartphone, un sistema sin alteraciones de terceros tal y como fue concebido, sobre un terminal completamente competente y puntero que sin llegar a sobrepasar a los dispositivos actuales a nivel de hardware, si que lo hace a nivel de software. Las novedades en el sistema son muchas, y junto con la espectacular pantalla son el verdadero atractivo del terminal.

Parece que según pasa el tiempo la tendencia se encuentra en ofrecer un hardware competente pero que siempre esté dominado por el software. Y en ese sentido estamos sin duda ante una oferta realmente buena, y la mejor versión de Android hasta el momento.