Eric Schmidt estuvo hablando de lo que, al menos para él (y vamos, que su visión no es nada menos que la de Google), será el futuro y la tecnología que utilizaremos. Describió un mundo en el que todos tendremos nuestro propio robot personal que podrían representarnos remotamente y a través del cual podríamos ver un ambiente en tres dimensiones.

Estamos viendo como la ciencia ficción se vuelve realidad. Miren Start Trek, mi favorita, o La guía del viajero intergaláctico.

Según comenta Schmidt en el futuro no muy lejano tendremos la posibilidad de realizar teleconferencias a través de nuestros robots. Nuestros amigos electrónicos van a poder estar en la oficina y, nosotros, desde la playa, con un pequeño dispositivo que nos permitirá transportarnos hasta allí y, después, seguir en lo que estábamos haciendo.

Lo que explicó es que dentro de algunos años vamos a poder tener velocidades de procesamiento en dispositivos de lo más pequeños y vamos a poder integrar sensores a todo lo que deseemos. «Para el 2020 la fibra óptica estará desarrollada en cada una de las ciudades».

Pero también hizo referencia al acceso a la tecnología y la diferencia entre los más adinerados. Él ve, al menos en un principio, un futuro en el que sólo podrán acceder a los últimos desarrollos los que tengan más beneficios económicos. Para esas personas el límite será lo que la ciencia pueda desarrollar y serán la minoría.

Cuándo vamos a poder disfrutar de nuestro robot personal no lo reveló, pero como está avanzando la tecnología no creo que falte demasiado.