El iPad es probablemente uno de los productos de consumo más revolucionarios de los últimos tiempos, sino el que más. Cuando ni siquiera sabíamos que lo necesitábamos, vino Apple y puso un producto en las manos de millones que ha cambiado a toda una industria y de paso ha reventado varios mercados.

El éxito es innegable, pero después de una primera versión que encandiló y lanzó a la competencia en una feroz carrera por sacar su particular copia y una segunda que era poco más que una actualización en términos de delgadez y ligereza aparte de la inclusión de cámaras para la videollamada ahora toca volver a poner las cartas sobre la mesa, toca el iPad 3, y algo me dice que Apple va a volver a reventar varias cosas una vez más.

Aunque no lo creamos, el iPad 2 se lanzó en una posición muy cómoda, cuando los tablets Android y prácticamente cualquiera de la competencia apenas empezaban a despuntar y a presentarse más formalmente en el Mobile World Congress del año pasado en Barcelona. Apenas era necesario un rediseño, una estética que hace más hincapié en la ligereza y transportabilidad y repetir la misma fórmula para seguir conquistando. Así ha sido, casi un año después Apple sigue dominando cómodamente el mercado de los tablets.

Pero no ahora, o al menos no tanto. Ya están empezando a salir los primeros tablets con Android que empiezan a despertar buenas críticas, que no son las pasadas de roscas de un fandroid entusiasta, y las segundas versiones de modelos que en su día fueron sacados a la carrera para competir contra el iPad, como el primer Galaxy Tab.

Así que, efectivamente, aunque como digo todavía no es un patrón claro ya podemos empezar a ver la primera competencia seria para el iPad, llamando a las puertas de los ávidos consumidores con todas las de la ley. Después de dos años como que iba siendo hora, pero lo que está claro es que coloca a Apple en una situación un tanto ajustada, la de volver a sacar un producto que vuelva a poner un listón todavía más alto, para volver pegar ese golpe de gracia y ese salto tecnológico e innovador que les aporta haber llegado los primeros al mercado de los tablets (aparte de la sana costumbre de hacer las cosas condenadamente bien).

Así pues ¿Cuáles serán las características revolucionarias de este supuesto nuevo iPad? Para empezar, y aunque aún no hay nada claro, la rumorología es tan fuerte que lo más probable es que de aquí a dentro de un mes ya conozcamos como será el sucesor del iPad 2. Para seguir, parece claro también que incorporará una pantalla retina, el término acuñado por Apple para designar a esa cantidad de píxeles tan alta que apenas es apreciable por el ojo humano en condiciones de uso normal. Y por último, Siri en el iPad también parece plato de gusto y la lógica continuación después la implementación del sistema en el iPhone 4S y de la abrumadora acogida que ha recibido (para hacernos una diea, supone un 25% del tráfico de Wolfram Alpha).

Con el iPad 1 se introdujo el procesador A4, con el 2 el A5, es bastante lógico, aunque no seguro, que con el 3 veamo el A6, un procesador que vuelva a levantar otra vez la cota de procesamiento y que heredará el futuro iPhone 5. Lo demás, por mucho que nos guste o nos apetezca ver, es pura especulación, aunque yo también esperaría todavía menos peso, un ligero rediseño para hacerle justicia y aún más delgadez.

Si repasamos: una pantalla increíble, un procesador para que funcione todavía más fluido, Siri como control por voz (¿Quizá llegue ya en español de una vez?) y más ligereza. Es probabe que me esté dejando, aún con todo, algo en el tintero pero básicamente es un buen esbozo de las características seguras o casi seguras que incluirá.

¿Será un iPad 3 a la altura del reto que tiene por delante? Volver a revalidar el título de mejor tablet del mercado de manera aplastante no será tarea sencilla pero la intuición y la habilidad de Apple para adelantarse al mercado me dicen que sí. Sólo queda esperar y empezar a tachar días en el calendario, de aquí a apenas un mes lo sabremos.