iMovie es la adaptación para iOS del desarrollo de edición de vídeo no-lineal y no-destructivo de Apple, visto por primera vez en Mac OS 8 en 1999 y ahora parte del paquete iLife. La aplicación comenzó su expansión hacia dispositivos como el iPhone, el iPod Touch y el iPad a partir de junio de 2010 y desde entonces se ha convertido en la favoritas de millones. ¿Por qué? Simplemente por que presenta una interfaz de usuario simple e intuitiva, porque le permite a sus usuario realizar ediciones móviles de vídeo y lograr saciar sus necesidades audiovisuales básicas de manera eficaz y veloz. Por otro lado, a diferencia de lo que sucede en los equipos de escritorio y portátiles, también podría deberse a que hasta el momento no existió ningún digno contrincante: a pesar de que muchos considerarían a Splice y a la aplicación oficial de Vimeo como alternativas a la hora de editar material audiovisual, iMovie ha sido el rey, situación que podría cambiar muy pronto.

Históricamente, Avid ha sido uno de los grandes competidores de Apple, de Final Cut Pro y sus aplicaciones acompañantes de edición audiovisual. Con el reciente lanzamiento de Avid Studio para iPad, es inevitable comenzar a comparar y a cuestionar las fortalezas y debilidades de cada desarrollo. A continuación les ofrezco un breve análisis de cada aplicación, es decir de iMovie y de Avid Studio para iPad, para que puedan conocerlas y determinar cuál se adapta mejor a sus anhelos de cineasta del siglo 21. Cabe señalar que para ello tomaré cada uno de sus elementos como ejes de comparación.

Bienvenida

Ambas aplicaciones dan la posibilidad de crear proyectos, es decir carpetas de trabajo donde la edición será llevada a cabo: en el caso de iMovie, el usuario se topará con la cartelera de un cine, donde diferentes carteles representarán cada proyecto, mientras que en Avid la metáfora consiste en un film y fotogramas.

Editor y Medios

Las secciones o la disposición del editor es otra similitud en ambas aplicaciones. Con sutiles diferencias, tanto iMovie como Avid Studio presentan una biblioteca de medios, un visor, y una línea de tiempo. Ambos desarrollos permiten la importación de fotografías del álbum, de música alojada en nuestros dispositivos, y de vídeo. En este último caso Avid toma la gran delantera: iMovie sólo permite editar vídeo capturado con el dispositivo iOS (previamente guardado o filmado en el momento) mientras que Avid Studio también hace posible editar material importado a través de iTunes, es decir fragmentos de vídeo que hayamos obtenido de otras fuentes. Adicionalmente, también ofrece una caja de «storyboard» que se ubica sobre la línea de tiempo. A mi parecer, ésta marca una gran diferencia cuando se está trabajando con mucho material, es decir cuando se trata de un proyecto más complejo.

Otro aspecto a tener en cuenta es la relación de ambas aplicaciones con el manejo del audio. El desarrollo de Apple ofrece efectos y música propios (además de los que uno podría importar) pero con limitaciones: la música consiste en un sólo canal sin posibilidad de ser recortada o desplazada. Avid Studio, por el contrario, brinda la posibilidad de tener hasta tres canales de audio simultáneos que pueden ser trasladados y recortados de acuerdo a la visión creativa y artística de cada usuario.

Finalmente, para cerrar con la forma en que iMovie y Avido Studio manejan el material audiovisual, cabe señalar que el contrincante de Apple ofrece la opción «picture in picture», es decir poder colocar un pequeño cuadro con una imagen o un vídeo sobre otro fragmento de vídeo.

Herramientas

Además de la ya mencionada posibilidad de importar vídeo, audio y fotos o imágenes, no existen muchos más secretos en iMovie. Los dedos serán el principal arma para recortar en fragmentos, y ordenarlos y reordenarlos en la línea de tiempo. Además, recurrir a gestos como el toque doble sobre cualquier medio resultará en la aparición de una ventana con configuraciones adicionales, como el nivel del volumen de ese elemento en particular o la posibilidad de agregarle una capa con texto. Por el contrario, Avid Studio deleita a sus usuarios con un par de opciones más:

Títulos: como mencioné, iMovie permite insertar texto en un fragmento de vídeo. Lamentablemente esta opción está limitada a las plantillas incluidas en la aplicación de Apple, es decir que no es posible insertar una pantalla con un color sólido y texto. Avid Studio lo permite con una gran variedad de títulos estáticos y en movimiento que no se limitan a una plantilla y que no obligan a la superposición con el vídeo.

Menu de Transiciones: en mi caso presenta sólo dos tipos de fundidos pero imagino que en algún momento será posible importar o adquirir otros para enriquecer la experiencia y la complejidad de los proyectos. En iMovie sólo existe el fundid cruzado, además de aquel ofrecido por la plantilla elegida.

Panel de Montaje: los montajes son divertidas formas de combinar y animar fotografías y vídeos. Mientras que lo más parecido a esta función en iMovie son las transiciones específicas de cada plantilla, Avid presenta 15 alternativas de montajes independientes, es decir que no dependen de ninguna plantilla o tema.

Exportación

Ambas aplicaciones ofrecen diferentes formas de exportar las creaciones en vídeo. Dicho de otro modo, iMovie permite guardar el trabajo final en el álbum de fotos, o subirlo a YouTube, Facebook, Vimeo, o CNN iReport. Por otro lado, Avid Studio también permite guardar el vídeo producido en el carrete del dispositivo, enviarlo por correo electrónico, o subirlo a YouTube y Facebook. Adicionalmente, las dos herramientas permiten continuar los proyectos en sus contrapartes de escritorio.

Conclusión

iMovie ofrece una interfaz de usuario amigable, muy intuitiva y fácil de usar. Es una aplicación ideal para gente con poca experiencia en el campo audiovisual, es decir que es perfecta para que el usuario final pueda crear y compartir material en vídeo muy rápidamente. Sin embargo, luego de jugar un par de horas con Avid Studio, me queda la sensación de que iMovie es demasiado básica y limitada. El nuevo-viejo contrincante de Apple no es mucho más complejo pero ofrece un par de sutilezas y detalles que crean la sensación de tener más opciones, más herramientas, y más control a la hora de enfrentar los desafíos audiovisuales. Lamentablemente, este reciente lanzamiento sólo está disponible para iPad, mientras que iMovie cuenta con el as bajo la manga de ser un desarrollo universal, compatible también con iPhone y iPod Touch.

Con la pronta rumoreada aparición de un iPad 3, sólo podemos soñar con que el equipo de Cupertino deje de subestimar a sus usuarios y presente una aplicación de edición de vídeo seria y poderosa, apuntada a usuarios más avanzados y que siga con el legado de grandes nombres como Final Cut Pro. Tanto iMovie como Avid Studio pueden ser adquiridas a un precio de 4,99 dólares en la App Store. En lo personal, Avid Studio es la mejor opción o, mejor dicho, no es otra alternativa a la edición audiovisual sino que la aplicación por excelencia del momento.