Los juegos para smartphones son vistos a distancia por los gamers de consolas por la diferencia que hay entre ellos, sin embargo, actualmente con el increíble crecimiento de la población en cuanto a juegos se han comenzado a ver más a la par. Ya no son 1.000 copias las que se venden de un juego para iPhone o para Android a veces son cientos de millones que serían muy, pero muy difícil alcanzarlo por un juego de PS3 o Xbox 360 -sí, comparación con consolas.

Es un poco complicado comparar juegos de consola con juegos para smartphones, pero al final de la historia, lo que realmente interesa es el impacto, cómo un juego puede mover tal cantidad de usuarios y las ganancias que produce o podría llegar a producir.

Temple Run es una muestra del éxito de un juego digital, que por ende sólo se puede descargar en línea. Se trata de una idea sencilla, una combinación entre Crash Bandicoot e Indiana Jones, simplemente se va hacia adelante y se debe esquivar lo que se le ponga en frente sin que los monos te atrapen. A muchos parece un juego sin gracia, pero a otros miles no pues ha llegado a descargarse más de 20 millones de veces y mantiene 7 millones de usuarios activos por día, más que cualquier juego para PS3 o Xbox 360.

Lo interesante aquí es cómo un juego «sin gracia», digital y que sólo tiene la misión de correr, saltar y esquivar habría logrado generar a sus creadores más de 10 millones de euros si se hubiese mantenido de pago ($0.99 en agosto y pasó a ser gratuito en diciembre) como Angry Birds o Cute the Rope. Resulta increíble lo que desarrolladres, a pesar de que no se benefician por completo de sus creaciones, pueden llegar a lograr.