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Hace un par de meses dedicamos una guía de la semana a una de las redes sociales profesionales más conocida, LinkedIn, con la idea de aprovechar todos los recursos que ofrecía y, así, utilizar esta red social como puente para establecer lazos con otros profesionales o mejorar nuestro estatus laboral.

Crear nuestro perfil en LinkedIn y esperar “un milagro” no es una buena estrategia puesto que esta red social es un medio para contactar con otros profesionales, aumentar nuestra cartera de clientes, buscar colaboradores o mejorar nuestra situación laboral pero no funciona de manera autónoma sino que tenemos que hacer valer nuestro perfil y nuestra candidatura, en definitiva, hacer valer nuestra marca personal.

La marca personal

La marca personal es un concepto de desarrollo personal que consiste en que una persona se considera como una marca y, al igual que las marcas comerciales, debe diferenciarse y conseguir un nicho de mercado en el que pueda destacar (entendiendo como nicho de mercado las relaciones sociales y profesionales). La idea es que una persona es algo más que su curriculum, es decir, algo más que una sucesión de hechos y títulos o diplomas ya que, además, también se tienen en cuenta las conexiones que esa persona tenga.

Si además de valorar el curriculum, también valoramos las conexiones que tenga una persona, LinkedIn es un estupendo lugar para fomentar los lazos con otros profesionales presentes en la plataforma y, así, potenciar la creación de nuevas conexiones y, para las ya existentes, entablar conversaciones con las que sacar partido al vínculo existente.

Únete a la conversación y preséntate

Tal y como hemos comentado alguna que otra vez, LinkedIn es algo más que publicar nuestro curriculum, recopilar recomendaciones y cosechar contactos. Si bien es cierto que son tres actividades importantes, nuestra presencia en LinkedIn debería ir algo más allá y utilizar esta red social como un verdadero escaparate en el que promocionar nuestro mejor producto: nosotros mismos.

Una buena forma de comenzar la labor de promoción es participar en la conversación que se desarrolla en LinkedIn, es decir, los grupos, las preguntas y respuestas o conversar a partir de las actualizaciones de estado y publicaciones de alguno de nuestros contactos. Hay que tener claro que participar en la conversación no significa hacernos promoción continua u ofrecer nuestros servicios o los de nuestra empresa, más bien todo lo contrario; es decir, la idea es que nuestra participación (respondiendo dudas, aportando ideas en un debate, etc) sirva para mostrar lo que somos capaces de hacer o mostrar el nivel de conocimientos que tenemos en situaciones reales.

Busca colaboradores y aprovecha las oportunidades

Una vez estemos inmersos en la rutina de los grupos, las preguntas y respuestas o las actualizaciones de estado de nuestros contactos (que es algo muy fácil de automatizar vinculando nuestro perfil de Twitter) y estemos compartiendo conocimiento con otros usuarios o echándoles una mano al responder alguna duda, quizás, sea un buen momento para subir el listón de los objetivos de nuestra presencia en LinkedIn y entablar relaciones comerciales con algunos usuarios.

¿Relaciones comerciales? Los usuarios que hayan tenido curiosidad es posible que hayan accedido a nuestro perfil para ver a qué nos dedicamos, dónde trabajamos o cuál es nuestro recorrido profesional pero, en el caso que no lo hayan hecho, es posible que encontremos oportunidades en los que podamos “deslizar” nuestra tarjeta de presentación virtual. Quizás alguien pregunte en un grupo por un experto en un tema determinado que encaja a la perfección con nuestras competencias profesionales o puede que alguien comente que quiere iniciar un nuevo proyecto pero necesita un socio que, quizás, podría ser nuestra empresa.

Oportunidades como ésas son las que debemos aprovechar para aumentar nuestra cartera de clientes, buscar nuevas líneas de negocio, conocer futuros partners o, directamente, ofrecernos como candidatos a una oferta de empleo.

Reunion gente

Comparte contenidos, muestra lo que sabes

Huyendo del estereotipo de aparentar saberlo todo y dominar casi cualquier materia, LinkedIn es un buen lugar en el que compartir contenidos que sirvan para mostrar qué tipo de temáticas solemos manejar, qué páginas web tenemos como referente y, poco a poco, vayamos cultivando el hecho de ser prescriptor en alguna materia determinada.

Hay muchas formas de compartir contenido y no todas funcionan de igual forma. La humildad creo que es muy importante, hay que evitar autoproclamarse gurú y creo que es importante leer los contenidos que compartimos, es decir, si compartimos un enlace es interesante que demos nuestra visión y ofrezcamos nuestro punto de vista, aportando valor a lo que compartimos.

Además, podemos dotar nuestro perfil de aplicaciones, como SlideShare o Blog Link, que pueden servirnos para llevar a LinkedIn parte de nuestra actividad en la red que, además, sirva para mostrar parte de nuestro trabajo (presentaciones de SlideShare) o nuestras opiniones, consejos o reflexiones que tengamos plasmadas en los artículos de un blog.

Cuida las conexiones que ya tienes

LinkedIn no debería verse como un lugar en el que cosechar contactos, creo que de poco sirve tener 800 contactos si, al final, no hablamos con ninguno de ellos. LinkedIn es una red social y, por tanto, es un sitio en el que fomentar las relaciones humanas (en este caso concreto entre profesionales) y, bajo mi punto de vista, la mejor manera de fomentar dichas relaciones es dinamizando nuestra propia red de contactos.

Cuando accedemos a LinkedIn podemos ver un timeline en el que aparecen las actualizaciones de estado de nuestros contactos, una información que podríamos revisar, quizás encontrar algo que nos sea útil y, además, puede servir como pie para iniciar una conversación con un contacto determinado, simplemente, comentando su publicación (como inicio de un debate). Por otro lado, podemos aprovechar la posibilidad de enviar mensajes privados a nuestros contactos, por ejemplo, para preguntarles alguna cuestión, pedirles consejo, anunciarles que hemos lanzado un nuevo producto o, simplemente, preguntar cómo están.

Aunque en LinkedIn uno no puede dejar de ser contacto de alguien, al menos de una manera simple, nuestras conexiones son un activo que debemos cuidar y, sobre todo, revalorizar.