La siguiente noticia es magnífica en dos sentidos: por un lado, impresionará a todos aquellos que trabajen en el área audiovisual y, por otro lado, es un excelente disparador para discusión de la que venimos hablando desde hace tiempo. Dave Hemly del equipo de Adobe se ha emprendido un viaje experimental y ambicioso: quiso comprobar si era posible editar material de vídeo 4K capturado con una cámara RED con una de las portátiles ultrafinas de Apple, es decir con un MacBook Air dotado de Thunderbolt.

La teoría dicta que con suficiente memoria RAM y con un procesador poderoso, Thunderbolt incluso haría posible la sustitución del Mac Pro por una de las portátiles de Cupertino de hoy en día. Para este experimento, Helmy utilizó un MacBook Air de 13 pulgadas con Microsoft Windows, sistema operativo que revela un procesador Core i7 de 1,8 GHz y 4GB de RAM, potenciado por una placa Red Rocket adentro de un chasis Thunderbolt de la compañía Sonnet. Adicionalmente, como señala, también recurrió a otro periférico, a un UltraStudio 3D de Blackmagic Design, dispositivo que facilita la captura de vídeo en alta definición y en 2K, así como también en dos canales de 1080p para contenido 3D estereoscópico. Todo esto, como se dijo, haciendo uso de la ultraveloz tecnología de entrada y salida Thunderbolt.

Como podrán apreciar en el vídeo a continuación, Dave Helmy utiliza Adobe Premiere Pro instalado en Microsoft Windows 7 en una partición de Bootcamp. Lo más sorprendente de toda esta producción es que el tutorial también fue filmado con una cámara conectada a la caja de Blackmagic UltraStudio 3D. Es decir, la configuración le permitió trabajar en la edición del material cinematográfico mientras capturaba el vídeotutorial simultaneamente.

Sin lugar a dudas, este experimento despierta una discusión ya conocida en AppleWeblog: el rol del profesional en el mundo de Apple y el futuro de los Mac Pro. Con la incertidumbre sobre la continuidad de estos, ideales para los trabajos especializados y exigentes, las pruebas realizadas en los MacBook Air y en los Mac mini nos hacen pensar que, efectivamente, Apple dejará de soportarlos e intentará llenar ese vacío con productos originalmente pensados para el consumo hogareño. Indistintamente de su destino, e intentando ser optimistas, cabe señalar las infinitas posibilidades de los MacBook Air y de su uso en el campo: si eres cineasta, podrás cumplir tu sueño de realizar poderosos trabajos desde las locaciones, sin la necesidad de desplazarte hasta una isla de edición.