Uno de los servicios que más me llamaron la atención de Google+, cuando ésta fue lanzada en verano, fueron los hangouts o quedadas; un servicio que ofrecía la posibilidad de realizar una videoconferencia punto-multipunto de una manera muy sencilla. Teniendo en cuenta que, hasta la fecha, ese servicio era ofrecido por Skype bajo suscripción, el movimiento de Google me pareció muy audaz y podía ser algo a lo que se le podía sacar bastante partido (y por eso lanzaron un API para usarlo desde cualquier sitio web). A pesar de todas estas ventajas, los hangouts eran actividades públicas y, en nuestro perfil, se mostraban los integrantes de la misma (además de la posibilidad de poder unirse), algo que Google+ ha reajustado este fin de semana mejorando la privacidad de las quedadas.

Hasta ahora, cuando arrancábamos un hangout, aparecían las fotos de los usuarios que se unían a la sesión de videoconferencia y, además, podían compartirlo en su perfil (haciendo que sus contactos pudieran verlo). Durante las próximas semanas, esta dinámica cambiará y protegerá un poco más a los usuarios puesto que, una vez que iniciemos un nuevo hangout, ya no aparecerán las fotos de los usuarios que se han unido y, además, no será posible que otros usuarios puedan compartirlo porque la quedada estará, por defecto, bloqueada a accesos externos.

¿Bloqueada por defecto? La idea es que, por defecto, las conversaciones y los integrantes de éstas se mantengan privadas salvo que el usuario, de manera expresa, indique lo contrario (en cuyo caso podrá desbloquear el hangout y compartirlo con las personas que desee).

Google+ hangout privado

La idea está bastante bien y, bajo mi punto de vista, es todo un acierto porque gracias a esta medida, una vez que se hayan conectado las personas que nos interesan, nadie más podrá irrumpir en nuestro hangout y, por tanto, preservaremos mucho más nuestra privacidad (de hecho, los asistentes a la reunión, salvo que hayan sido invitados, también permanecerán ocultos).