La verdad es que me sorprendió cuando comentamos la noticia de que Google estaba en piensos de adquirir parte de una de las empresas más importante entorno a hardware para móviles. Me sorprendió porque no me lo esperaba, pero tras indagar el por qué, tuvo cierta lógica.

Una adquisición de tal magnitud ($12,5 mil millones) requiere caer bajo la lupa anti-monopolio y de instituciones gubernamentales como cualquier procedimiento de grandes empresas debería tener. Sin embargo, luego de que se anunciase oficialmente el acuerdo, no se obtuvo ninguna información relevante que despertara algún interés, hasta ahora.

Pero el día llegó el acuerdo se congeló «por procedimientos de rutina» hasta nuevo aviso. La Comisión Europea fue la encargada de que la adquisición de Motorola Mobility se retrase, puesto que pidió que se presenten observaciones más detalladas del acuerdo y todo lo referente a la adquisición.

En parte la adquisición de Motorola Mobility por parte de Google fue para resguardar a Android con más de 17.000 patentes y no bajar la guardia en algún enfrentamiento de software contra Apple y su iOS u otros fabricantes y desarrolladores de software.

No se sabe el por qué se solicitaron nuevos requerimientos, pero de inmediato, un representante de Google en Bruselas declaró que se trata de un procedimiento de rutina por el cual no se debía preocupar más de la cuenta.

Estamos seguros de que la conclusión de la Comisión Europea sobre la adquisicón es que será buena para la competencia y vamos a trabajar estrechamente y cooperando con ellos mientras continúan con su revisión.