Siempre recuerdo la primera vez que salí de viaje con una cámara decente y dejé mi compacta en casa con temblores y hasta un castañeteo de dientes. Y es que cuando aterricé en Bélgica en pleno mes de febrero, mientras caía una nevada espectacular sobre los canales de Gante que haría las delicias de cualquier aficionado a la fotografía, no llevaba más de 5 imágenes cuando mis dedos comenzaron a entumecerse, y llegó un momento en el que ni siquiera era capaz de quitar la tapa al objetivo. Los guantes no me permitían manejar el menú y sin ellos pensaba que iba a perder los dedos de un momento a otro.

Estoy convencida de que todos hemos tenido experiencias de ese tipo en las que hace demasiado frío como para sacar las manos de los bolsillos del abrigo, y aún mucho más para decidirnos a quitarnos los guantes y tirar alguna fotografía cuando las temperaturas andan por debajo de los cero grados. Por eso algunos lamentarán que quizá sea demasiado tarde para pedir unos guantes para fotógrafos como regalo navideño.

La empresa Kenko-Tokina acaba de lanzar al mercado unos guantes especiales para profesionales y amateur que estarán a la venta mañana mismo. Están disponibles en colores azul grisáceo y marrón chocolate y fabricados de forma que permiten dejar al descubierto los dedos índice y pulgar, que son los que utilizamos para quitar el objetivo y manejar los controles de todo tipo de pantallas. El precio es de unos 30 euros (2980 yenes) y están disponibles en tres tallas (S, M y L)

Tienen muy buena pinta y parecen ser abrigados, así que la vida del fotógrafo dejará de ser tan sufrida en condiciones adversas de ese tipo. La empresa Stealth Gear ya se había adelantado hace tiempo con unos guantes como estos, tal y como también hizo Lower Pro, aunque en su web ya no están disponibles.