El lanzamiento del Samsung Galaxy Nexus fue uno de los más esperados por todos porque la combinación de Google y Samsung siempre dio bueno resultados, por lo que esta ocasión -y con cierta experiencia al trabajar juntos- algo más que interesante estaría por llegar. Y así fue, un terminal con prestaciones superiores a muchos de los que ya están en el mercado, además de contar con la última versión de Android, Ice Cream Sandwich.

Lamentablemente al ser un equipo sobre el que todos teníamos los ojos encima, no pasó mucho tiempo para se comenzasen a encontrar los primeros bugs, el primero de ellos con el volumen y otro con durabilidad de la batería. Según reportaban lo usuarios, había un problema de volumen en el dispositivo que afectaba a más del 60% de los usuarios, Google lo confirmó y lanzó una actualización vía OTA (no pesa más de 1MB) que soluciona el problema. Sin embargo, está actualización sólo se limitó a solventar el primer problema dejando a un lado la deficiencia de la batería para una posible actualización que aún no ha sido lanzada.

La nueva actualización (Android 4.1) estaría destinada a mejorar la durabilidad de la batería a través del kernel y la versión de radio, que aparentemente serían los causantes de impedir que el equipo aproveche el verdadero potencial de la batería, pero nada claro hasta que Google se manifieste.

No creo pase mucho tiempo para Google suelte la actualización, a pesar de que el Galaxy Nexus aún no tiene un despliegue masivo, somos muchos los que pensamos en algún momento adquirirlo. Afortunadamente los errores se presentan a nivel de software y con actualizaciones ligeras (en algunos casos) se solucionan rápidamente. La recomendación, por supuesto, es realizar una consulta desde el equipo (si posees el Build ITL41D) para la actualización a Android 4.0.1 y comenzar a esperar por la 4.1.