Mientras la gran mayoría de parejas prefieren casarse en los meses de verano o primavera, hay unos pocos valientes que deciden correr el riesgo -y hacer que sus invitados lo corran-, de casarse en invierno. Dentro de este reducido grupo, hay todavía uno más pequeño: El de los novios que eligen casarse en la víspera de Navidad, y hacen bodas con este tema.

Quizá sean fanáticos de la celebración, o quieran recibir regalos en vez de tener que entregarlos. También puede ser porque la decoración es mucho más variada y barata; o tal vez deseen aprovechar que la familia está ya reunida. Una «boda blanca» cobra un sentido completamente distinto cuando las calles están cubiertas de nieve.

Y por supuesto, un acontecimiento tan importante, y con un marco tan bello, merece la mejor cobertura fotográfica posible. Si bien no sean muchos los prometidos que tomen esta decisión, muchos fotógrafos han tenido la oportunidad de recibir encargos como este. La fotógrafa estadounidense Nadia D. tuvo la suerte de ser contratada por una pareja, que también recurrió a los servicios de una agencia planificadora de eventos que creo un ambiente excelente para ser fotografiado.

En la galería de imágenes de la agencia, podemos ver cómo en la decoración, el vestuario y los accesorios se incluyeron pequeños elementos navideños, que sin ser exagerados, logran crear la referencia hacia la época del año. El resto es la capacidad del fotógrafo -fotógrafa en este caso-, para captar esos pequeños detalles que digan «nos casamos en Navidad», sin que llegue a expresar «tuvimos una gran cena navideña».

Ampliando un poco más el panorama, podemos siempre aprovechar las condiciones especiales del invierno para aportar a la historia de la boda que estamos retratando. Esto es lo que hicieron los fotógrafos ingleses «Mister Phill» y Janis Ratnieks, quienes fueron contratados para sendas bodas invernales en su gélida tierra natal. Frío, nieve, amor y navidad en el aire. Quizá suene demasiado cursi, pero sin lugar a duda es un ejercicio interesante desde el punto de vista fotográfico.

Para todos aquellos que estamos en zonas donde no cae nieve, o donde ahora mismo más bien comienza el verano, siempre está la idea de hacer que la época del año o el clima forme parte de la historia que estamos contando. Además, si somos fotógrafos serios, debemos tener en cuenta la época del año para tomar previsiones en caso de lluvia, nieve, vientos o calor excesivo; y saber cuáles son las épocas de mayor demanda para adecuar nuestra oferta. En mi ciudad, por ejemplo, el clima es bueno para bodas al aire libre todo el año; aunque poca gente se casa en verano, porque hace demasiado calor y llueve torrencialmente.