Tarde o temprano llega el momento de tomarse un respiro, hacer un parón en el trabajo o en los estudios y poner kilómetros de por medio para conocer otros lugares. Viajar nos ayuda a dejarnos el estrés en casa y olvidarnos de las preocupaciones. Por fin sabes que tienes vacaciones y pillas la primera oferta que encuentras a mano, te pones a hacer listas con todo lo que tienes que llevar y entre todas esas cosas está la cámara, con el cargador, los objetivos, el trípode…y te das cuenta de que no te va a caber todo, o de que lo mismo es arriesgado viajar con todo tu equipo al fin del mundo. «¡Ay, Dios mío, qué hago!»- exclamas. Muy sencillo, aquí tienes los consejos necesarios que te ayudarán a aclararte:

En función del viaje que vayamos a hacer podremos llevar un equipo u otro. Por favor, no tiene sentido irse un fin de semana en avión con el equipaje de mano hasta arriba de material fotográfico ni tampoco lo tiene volar hasta la Patagonia con una compacta si disponemos de un equipo mejor. Tiene que imperar la lógica.

Vuelos low cost

Bien, ya tienes el vuelo, te vas unos tres días a un destino cercano y sólo puedes llevar un equipaje de mano de las medidas que impone la aerolínea. Yo en estos casos lo tengo muy claro, una cámara bridge es perfecta para lo que nosotros queremos (una compacta, en su defecto). Y si la podemos acompañar de un trípode pequeño muchísimo mejor. Ganaremos un espacio muy valioso, conseguiremos buenos resultados y nos ahorraremos un peso importante a la hora de pasear por la ciudad. Además, seamos sinceros, tanto si vamos con amigos como si viajamos con pareja, da mucha menos pereza sacarla para hacer fotos de grupo.

¿Las desventaja? Pues, obviamente, que habrá fotos que no podamos realizar tan bien como nos gustaría, las condiciones de luz escasa afectarán negativamente a las tomas, la ISO no responderá tan bien como quisiéramos y la exposición o apertura no tienen tanto margen.

Viajes largos, destinos insólitos

Si nuestro destino es cualquier lugar inusual y vamos a conocer a fondo a sus gentes probablemente nos encontremos con imágenes de esas que cortan la respiración no nos perdonaríamos nunca haber dejado la réflex en casa.

Objetivos imprescindibles:

  • Un 50 mm: si nos gusta el retrato y viajamos a un país en el que las gentes nos despierten curiosidad, como la India o Marruecos, yo la considero una lente obligada. Los resultados con un gran angular también pueden ser buenos, pero acabarán dando a todos nuestros retratos el mismo efecto y eso puede llegar a ser muy pesado para la vista.
  • Un 18-200mm: Aunque los todoterreno tienen muchos detractores su versatilidad nos permitirá tomar todo tipo de fotografías y no tener que cambiar objetivos. Existe otra opción algo mejor en mi opinión que es un 15-85mm, es un objetivo de mejor calidad y también nos da bastante margen, pero cuidado, no es un telefoto, y hay tomas que escaparan a nuestro alcance.
  • Trípode: nos permitirá sacar el máximo partido a nuestra cámara. Si hemos sido capaces de cargar con todo lo demás, el trípode también cabe.
  • Flash: creo que depende mucho del tipo de fotografía que vayamos a hacer, si nuestro objetivo son los paisajes y la naturaleza en estado puro consideraría dejarlo en casa, pero si somos perseverantes retratistas o predecimos que vamos a necesitar un poco de ayuda con la iluminación tampoco pesa tanto como para olvidarnos de él

Si tienes las cosas un poco más claras, ya puedes empezar a hacer la maleta y a disfrutar planeando tu viaje.

Fotografías: Nickbrolakis/Mikebaird/Gsimmonsonca