Hace unos días os hablábamos de Anobit, una compañía israelí que trabaja para mejorar el funcionamiento de las memorias de estado sólido. El reporte salía a colación por un posible interés de compra por parte de Apple. Hoy parece que el acuerdo se habría cerrado por una cifra que ronda los 400 o 500 millones de dólares aunque ninguna de las dos empresas ha hecho oficial la adquisición.

Un diario israelí ha sido el encargado de poner a todos en conocimiento de la situación, al afirmar que los empleados de Anobit ya han sido puestos al corriente. La compra, de ser cierta, es muy estratégica. La compañía israelí posee 200 empleados y una buena base de patentes: 95 en total, 21 concedidas y 74 pendientes. Su interés principal se centra en el campo de la tecnología de procesamiento de la señal en las memorias digitales, para mejorar la velocidad, resistencia y rendimiento de los sistemas de almacenamiento flash, reduciendo al mismo tiempo los costes.

Siendo que en Cupertino están metidos hasta el cuello en este tipo de hardware (son uno de los mayores compradores de memoria Flash del mundo) no hay nada como sumar propiedad intelectual e ideas de desarrollo, más cuando se está hablando de una más que posible entrada de memoria Flash en la familia MacBook Pro. Por otra parte, también mencionábamos en este blog la semana pasada que la firma de la manzana podría estar interesada especialmente en hacerse con los derechos sobre un chip de Anobit que usa actualmente en el iPhone 4S, el controlador embebido flash MSP20xx.

Ahora solo queda esperar para conocer más detalles de la adquisición, si es que Apple la hace pública oficialmente, sabiendo cómo de recelosos son los californianos para hablar de sus negocios. Sea como sea parece que el primer ministro israelí se les ha adelantado en Twitter dando la enhorabuena a Apple por la compra, aunque no sabemos si esta ación se alimenta de las mismas fuentes que nosotros.

Actualización: En Fortune comentan que el precio final habría sido de 500 millones de dólares, con lo que se trataría de la compra más cara realizada por Apple en su historia, pues NeXT les costó 472 millones hace 14 años.