Hace unos días les hablábamos aquí en ALTFoto sobre accesorios y regalos baratos para fotógrafos. Puestos a comprar, son muchas las cosas pequeñas que podemos ir reuniendo con el tiempo, pero hay unas que por su gran utilidad y bajo precio, es casi obligatorio tener. Entre estos must have están, claro, los disparadores remotos.

Exiten dos tipos principales de disparadores o controles remotos para nuestras cámaras: Los que se conectan con un cable al terminal dedicado, y los inalámbricos, que funcionan con rayos infrarrojos u ondas de radio. En ALTFoto hemos revisado uno de cada uno, provenientes del llamado “after-market” o mercado gris. En pocas palabras, que son artículos provenientes de fábricas chinas sin mayores credenciales que los importadores luego señalan con uno u otro logo. Pero al tratarse de electrónica bastante básica, casi no existe riesgo y los precios son muy buenos.

Control remoto infrarrojo Neewer para Canon (US$2.89)

Como les dijimos, se trata de la versión económica del control dedicado RC-6, aunque también hay una versión para Nikon incluso más barata. Por su extremo parecido, no me sorprendería que fuesen los mismos productos, solo que con otro logo, y solo por eso, la diferencia de precio es de casi US$20. Es un control bastante pequeño (64x35x6mm), y con un peso despreciable si se trata de meterlo en algún bolsillo de la maleta de equipo.

Cuenta con un botón simple en la parte de arriba, que hace que la cámara enfoque y dispare. Para que funcione correctamente, la cámara debe estar en el modo de disparo de control remoto, y debe haber distancia y luz suficiente como para que enfoque. En la parte posterior tiene un switch con dos posiciones: Disparo inmediato, o con retraso de dos segundos. Este se vuelve muy útil cuando queremos hacer auto-retratos o fotos en las que debemos sostener algo.

Funciona con una batería de litio que garantiza varios cientos de disparos. Esta viene aislada por una cinta plástica que puede removerse con facilidad. Yo la había desechado, pero cuando caí en cuenta del tiempo que podía pasar el disparador sin ser usado, decidí conservarla, ya que se puede colocar y sacar muy fácilmente.

Obviamente, dispara la cámara de acuerdo a los parámetros que hayamos establecido en ella, y enfoca en la zona seleccionada. Sin embargo, para que su uso sea óptimo, se recomienda enfocar primero manualmente, y usar el botón del control solo para disparar.

Esto es todo lo que podría esperarse de un aparato tan pequeño y sencillo, pero hay más. Para aquellos aficionados a la fotografía nocturna, esta herramienta es imprescindible, ya que controla la función BULB de la cámara sin necesidad de mantener presionado el disparador de la misma haciéndola trepidar. Tan solo es necesario presionar una vez el disparador para iniciar la captura, y volver a darle para detenerla. Se puede llevar la cuenta del tiempo mentalmente o viendo la pantalla de la cámara.

Las desventajas son pocas, siendo la principal la sensación de poca durabilidad del botón. Tengo la sensación de que no resistirá más de 500 disparos antes de estropearse. Otro problema es el hecho de que funcione con infrarrojos, ya que esto hace necesario que el control apunte al receptor ubicado en la empuñadura de la cámara. Por la misma razón, el rango de funcionamiento es de apenas unos 5 metros, aunque siempre se puede presionar el botón con el retraso de dos segundos y dar un par de pasos más antes de la foto.

Control remoto con intervalómetro Neewer para Canon (US$18.74)

De nuevo, se trata de una versión barata de un artículo de la marca de nuestra cámara, en este caso el disparador alámbrico RS60 E3 En esta ocasión, da diferencia de precios no es tan drámática (algo de 4 dólares), pero sí la de utilidad. Mientras el control original Canon ofrece solo una réplica de las funciones del botón disparador, este artículo incluye la función de intervalómetro.

La versión que analizamos funciona con varios modelos de cámaras Canon, pero debemos aclarar que el mismo producto se vende a precios similares con conectores específicos para distintas marcas, como Nikon, Sony o Pentax. El control mide aproximadamente 16x4x1.6cm, y pesa unos 120 gramos con las dos baterías de tamaño AAA que usa. Aunque los disparadores de todas estas compañías son de tamaños más reducidos, ninguna de ellas tiene un intervalómetro.

Esta es una herramienta muy útil para aquellos dedicados a hacer timelapses o vídeos en stop motion. A través de unos botones de control bastante simples, se pueden programar hasta cinco funciones distintas:

  • Delay o retraso con el que queremos que se comiencen a tomar las fotos, por si debemos salir de la escena o no queremos esperar al lado de la cámara por horas. El aparato tiene la capacidad de controlar un retraso de hasta 100 horas menos un segundo (99:59’59”).

  • Long o cuán largas son las exposiciones. De nuevo, podemos elegir tiempos de exposición desde un segundo hasta 99:59’59”, pero obviamente una exposición de más de cuatro días sería poco práctica, o útil. Esta función se usa con la cámara en modo de disparo BULB (por encima de todas las velocidades de disparo).

  • Intervalo, es decir, cuánto tiempo queremos dejar entre una foto y otra. Aquí sí que se vuelve útil el enorme rango de casi 100 horas, aunque dudo seriamente de que las baterías duren lo suficiente.

  • N, que se refiere sencillamente al número de fotos, el cual puede ir desde 1 hasta 399, lo que en un timelapse a 24fps sería algo de 16.6 segundos, una secuencia más que suficiente, si me lo preguntan.

  • Sonido Si queremos que el aparato emita un sonido cada vez que tome una foto. Puede desactivarse para fotos de vida silvestre, pero solo sería realmente útil si sabemos cómo evitar también el sonido del obturador de la cámara.

A todo esto, se suma el botón de disparador del control original Canon o cualquier otra marca. Este tiene posición media, para enfocar, y completa para efectuar el disparo. Además, tiene un seguro que bloquea el botón para hacer tomas de larga exposición. Es una pena, pero este botón de obturación no se siente muy durable. Otra desventaja es que el control no tiene un switch de encendido/apagado, por lo que es necesario sacarle las baterías después de usarlo.

Se trata de dos accesorios realmente útiles, y que por su bajo costo merecen ser probados por lo menos una vez. Míralos más de cerca en la Galería de imágenes que te dejamos. Si te animas, siempre está nuestra guía de compras por Internet para ayudarte, y si te quedó alguna duda, la sección de comentarios es tuya.