Esta es una de las discusiones que divide a los fotógrafos en dos bandos. ¿Realmente necesitas un trípode? Muchos dicen que no, porque siempre se puede improvisar con paredes, muebles, otras personas, o lo que sea que encontremos para estabilizar la cámara y ahorrarnos el peso de llevar un trípode. Para otros, vale completamente la pena cargar con dos, tres e incluso cinco kilos más, con tal de tener un buen soporte para nuestra máquina.

No se trata de decirles qué es mejor para sus fotos, pero debemos reconocer que estos accesorios son muy útiles en varios tipos de fotografía, y simplemente imprescindibles en otros tantos. Además, con el tiempo se han ido diversificando hasta adecuarse con distintos modelos a nuestras necesidades y personalidades fotográficas. Así que hoy haremos un recuento de los tipos de soporte, y les dejamos a ustedes la decisión de si necesitan uno, y cuál.

  • Trípodes pesados: Como los de la serie 057 de Manfrotto, que a pesar de ser de fibra de carbono pueden llegar a pesar más de cuatro kilogramos. Los modelos de aluminio y otras aleaciones pueden pesar mucho más. Necesitan el peso extra para resistir cargas de entre 10 y 20 kilogramos. Se usan para montar grandes objetivos en fotografía de vida silvestre, o en estudios en una posición casi fija, para montar cámaras de formato medio conectadas a monitores y otros accesorios. Las patas tienen tres o cuatro secciones y se pueden ajustar en ángulos distintos. Algunos tienen incluso columnas centrales que permiten mover la cámara fuera del eje del trípode.

  • Trípodes semi-pesados: Quizá los más populares sean los de la línea 055 de Manfrotto, que comparten las mismas características que sus hermanos mayores, pero soportan pesos de entre 5 y 10 kilogramos. Hablamos de Manfrotto porque esta marca nos permite elegir el trípode y el cabezal por separado, adecuándose más a las necesidades de cada uno. Se usan en estudio para sistemas de cámara normales y para producciones en exteriores.

  • Trípodes livianos: Manfrotto también tiene algunos modelos en esta categoría, pero hay infinidad de otras marcas. Están diseñados para equipos de menos de 5 kilogramos. Suelen construirse en plástico o aluminio, y su valor va de los $20 a los $100 dependiendo de la marca y la altura máxima. Sus patas están conectadas por tensores que dan mayor resistencia, pero limitan el sistema a trabajar en un solo ángulo. Son perfectos para compactas o cámaras bridge, pero sus columnas centrales difícilmente podrían sostener una DSLR. Su ligereza los hace la primera opción para los viajes familiares.

  • Monopies: Son herramientas bastante especializadas. Los trípodes pesados de alta gama a veces ofrecen la opción de desenroscar una de sus patas para usarla como monopie. Es una forma rápida de ganar estabilidad si se está fotografiando mientras se camina por la ciudad o el campo. Obviamente no son tan estables como un trípode, pero bien usados, en conjunto con el cuerpo del fotógrafo, pueden ser muy útiles.

  • Minitrípodes: Con patas de 45cm o menos, los hay incluso capaces de sostener una DSLR con un teleobjetivo largo. Clásicamente se usaban para planos en contrapicado o tomas macro, aunque con la introducción del Gorillapod -en la imagen que acompaña este post-, las opciones se han multiplicado.

  • Saquitos de arroz: Como lo leen. Ya hace un tiempo habíamos mencionado estos soportes improvisados y hasta de fábrica, que consisten en sacos llenos de arroz o cualquier otro material capaz de absorber las vibraciones del sensor y las que producimos nosotros mismos. El problema es que necesitamos algo en qué apoyar el dichoso saquito.

Como ven, son muchas las opciones de entre las cuales podemos elegir el soporte que nos hace falta para esas tomas de larga exposición o enfoque preciso. Ni qué decir de esos timelapses o el vídeo del que son capaces nuestras cámaras. Se verán increíblemente beneficiados de alguna de estas herramientas.

Hemos querido clasificar los soportes por capacidad y forma, y no por su pertenencia a una gama «profesional» o «de consumo», ya que se trata de un periférico del que uno hecha mano de acuerdo a su necesidad y bolsillo. Habrán muchos aficionados usando trípodes Manfrotto sin tener mucha idea; como seguramente hay profesionales usando trípodes de Radioshack porque simplemente no quieren cargar más peso.

Imagen: hikinginfinland.com