Seguramente hemos ya escuchado hablar sobre la teoría de los seis grados de separación. Quizás una parte elemental de la cultura después de la revolución en las comunicaciones, los seis grados de separación reciben una nueva vuelta de tuerca gracias a las redes sociales. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por Facebook en conjunto con la Universidad de Milán, en Italia, afirma que el número de grados de separación entre dos personas es menor. El estudio estima que el 99.6 por ciento de los pares de usuarios están conectados con grados de 5 personas, mientras que el 92 por ciento, por grados de cuatro personas.

Vamos a hacer un poco de historia para comprender mejor: la teoría de los seis grados de separación no proviene para nada de la cultura o del imaginario popular. Es en realidad un estudio conducido en los años ’60 por el científico social Stanley Milgram. De acuerdo con Milgram, cada persona en el mundo está conectada con todas las demás por seis grados de separación. ¿Cómo llegó a esta sorprendente conclusión? Milgram envió paquetes a 160 personas en la ciudad de Omaha, estado de Nebraska, con instrucciones particulares, esperando que al menos uno de los paquetes llegara a un corredor de bolsa ubicado en Boston. El experimento fue exitoso.

De ahí en más, los seis grados de separación se transformaron en un elemento básico de lo que tomamos como la teoría de nuestras relaciones. Sin embargo, este nuevo estudio demuestra que con la llegada de Facebook y las redes sociales, la distancia entre las personas se está achicando cada vez más. La estadística demuestra que Facebook está llevando los seis grados a los cuatro grados de separación.

Facebook también dio a conocer interesantes resultados de otro estudio, que afirma que el número promedio de amigos en Facebook es de 100 personas en el 50 por ciento de todas las cuentas. Por otra parte, un 10 por ciento de las personas que tienen un usuario en Facebook tienen menos de diez amigos, mientras que el 20 por ciento tiene menos de 25. Además, el estudio echa luz sobre algunas características de comportamiento geográfico de los usuarios: mientras que Facebook se supone que rompe las barreras entre los países y las edades, los usuarios tienden a entablar contactos con personas de su misma edad, que viven en su mismo país.

De hecho, en una escala más «micro», los grados de separación también se acortan. Muchos de ustedes seguramente cuestionarán la validez científica de la teoría de los seis grados de separación, pero si la tomamos únicamente como un recurso estadístico podemos comprobar que las distancias entre las personas se están acortando verdaderamente. Lo que hacemos con esa distancia, y con las redes sociales, es otra cuestión, pero por el momento parece ser que Facebook está logrando aquello que se postuló como uno de los pilares de la revolución comunicacional que llegó con Internet: acercar a la gente.