La taiwanesa Acer ha desvelado hoy dos nuevas series de ordenadores de sobremesa de tipo compacto con espíritu todo-en-uno. Las nuevas series Z y Veriton Z apuntan a distintos grupos de consumidor, desde el usuario doméstico que necesita un equipo económico o el máximo rendimiento multimedia, hasta el consumidor de corte profesional, que necesita la máxima estabilidad y productividad que el equipo pueda ofrecerle. Los nuevos AZ3 y AZ5 son máquinas muy interesantes, con pantalla táctil, potenciados por chips tanto de Intel como de AMD, dependiendo del modelo, mientras que los nuevos Veriton Z ofrecen gráficos dedicados y procesadores de mayor potencia, con un diseño más sobrio sin funcionalidades “extra”.

Acer serie Z, equipos domésticos

Las nuevas máquinas de Acer parecen estar orientadas a un tipo de usuario joven, que quiera dejar a un lado el ratón para interactuar con su ordenador de una manera distinta, gracias a que ambos incluyen una interfaz táctil en sus paneles, pero están planteados de un modo distinto. El Acer AZ5 se organiza alrededor de una pantalla FullHD de 23 pulgadas con panel multi-táctil, e incluye procesadores de la plataforma Sandy Bridge de Intel, comenzando con los humildes Core i3-2120 de doble núcleo a 3.3Ghz, junto a 4GB de memoria DDR3 y una unidad de almacenamiento de 1 Terabyte. Este equipo se vende en esta, su configuración más básica, por un precio de US$750, con incrementos según aumentemos las especificaciones del mismo.

Por su parte, el más económico Acer AZ3 incluye un panel también multi-tactil y con resolución 1080p, aunque en esta ocasión se trata de un modelo de 20 pulgadas, en cuyo interior puede habitar, a parte de una opción muy básica con un procesador Pentium dual core, una de las interesantísimas APUs de AMD de serie LLano, concretamente una unidad A4-3400 de doble núcleo a 2.7Ghz, junto a los gráficos integrados de alto rendimiento AMD Radeon HD 6410. Este equipo cuenta con almacenamiento a partir de 500GB, y se puede adquirir a partir de los US$650.

Ambos equipos tienen un diseño bastante moderno, con acabados en aluminio o policarbonato negro glossy según modelo, con líneas rectas y un perfil bastante delgado, y vienen preparados con una interfaz personalizada por Acer, con un sencillo acceso táctil que invita a usar el ordenador con nuestros dedos, olvidándonos de medios más convencionales como el ratón/trackball y el teclado.

Acer Veriton Z, líneas sobrias para público profesional

Los nuevos todo en uno Acer Veriton Z cuentan con unas características un poco más avanzadas, aunque pierden por el camino los displays HD, menos necesarios en un ambiente profesional — dependiendo del tipo de empresa — Para subsanar este pequeño “incidente” los ordenadores modelo Z2620G, con pantalla de 20 pulgadas, montan de base los potentes Intel Core i5-2400S de cuatro núcleos a 2.5Ghz, e incluyen unidades gráficas independientes NVIDIA GeForce GT 520M, que puede llegar a duplicar la potencia gráfica de las GPUs integradas en la serie Sandy Bridge. El Veriton Z Z2620G se puede adquirir por $850, algo por encima de los equipos domésticos, aunque guardándose en la manga el as del aumento de rendimiento. Para un público con un presupuesto menor, Acer ha preparado el VZ290G, que se encontrará con precios a partir de $549, pero con la contrariedad de incluir, en lugar de un procesador de mayor desempeño, un Intel Atom de doble núcleo, con gráficos integrados en placa Intel serie HD 3000.

Cambio por adaptación, o cambio por imitacíon

El mercado de los ordenadores de sobremesa compatibles ha cambiado de una manera exagerada en los últimos años, debido en parte a la evolución del hardware, a los movimientos de las compañías rivales, o incluso a los cambios en el software. En este último punto parece que se apoya esta avalancha de equipos todo-en-uno que hemos estad observando en los últimos meses. Con la salvedad de los equipos “profesionales”, los últimos ordenadores de sobremesa compactos han incluido una funcionalidad que se aprovechará al 100% en Windows 8, haciendo que llegue a plantearme si los fabricantes no se estarán preparando ya con antelación a la llegada del próximo sistema operativo de Microsoft.

Desde otro punto de vista, es evidente que la aceptación y admiración del consumidor hacia equipos de esta clase como el iMac han condicionado la aparición de muchos de estos ordenadores todo-en-uno, en un intento por ganarse a un público entregado al impecable diseño salido de la factoría de Apple. Responda a la adaptación a los nuevos medios, o por un intento de complacer a consumidores con otras preferencias, el hecho es que los equipos de uso doméstico — entiéndase, los que no están orientados a la computación de alto rendimiento, o al gaming — han visto un cambio radical en los últimos años, y esta nueva generación de ordenadores parece cubrir nuevas necesidades, además de aligerar la carga de cables que corren por detrás de nuestra pantalla (En mi caso, debo admitirlo aunque me de vergüenza, hay demasiados)