Aparentemente para comprobar que la tierra no es plana no hace falta mucha tecnología, más que una cámara de gama media, un globo bastante grande y una hielera de esas que llevas a la playa para conservar fría tu bebida favorita. Al menos así lo planeó Erich Leeth y pudo tomar la impresionante fotografía que acompaña este post.

Erich construyó su pequeño cohete al espacio con los materiales nombrados en la ciudad Lubbock, Texas, para luego nombrarla Cygnus y lanzarla con la esperanza de obtener buenas imágenes. Su composición es una cámara Nikon, un globo atmosférico de 6,7 metros cargado de helio y una hielera comprada en Wal-Mart. Un pequeño paracaídas fue adosado a esta hielera para amortiguar y desacelerar su caída en la vuelta a la tierra. Una mañana a las 9 de la mañana liberó toda su construcción, tal como se ve en este vídeo:

Una hora y cincuenta y cinco minutos después la hielera aterrizó 100 kilómetros mas lejos de donde fue lanzada. La cámara, llena de imágenes. Desafortunadamente la mayoría de estas quedaron arruinadas por la formación de hielo en una de las caras transparentes de la hielera, por lo que apenas once fotografías pudieron ser rescatadas y son las que están en exhibición en el set de Flickr oficial.

Debido al éxito que tuvo esta pequeña aventura, formaron un grupo de Facebook donde comparten información sobre el evento. Lo mas interesante, ya han puesto fecha para la Cygnus 2. El próximo 2 de Noviembre liberarán otra versión de esta cámara espacial, tratando de evitar los problemas de la primera. Allí estaremos esperando sus resultados.