Sony anunció hace cuestión de horas le compró la parte a Ericsson de Sony Ericsson (el 50% de la joint venture) por nada menos que 1.050 millones de euros haciéndose así con la totalidad de la empresa. Esta alianza que conocemos hace ya nada menos que 10 años generó unos beneficios de alrededor de 1.500 millones de euros. ¿Qué significa esta unión? Que Sony Ericsson pasará a manos de Sony pero como si esto fuera poco también se quedará con la propiedad de cinco familias de patentes de tecnología inalámbrica y también lo que se refiere a la propiedad intelectual.

Howard Stringer, el CEO de la compañía, dijo que esto será increíblemente beneficioso para los usuarios de ambas compañías:

Esta adquisición tiene sentido para Sony y Ericsson, y hará una gran diferencia para los consumidores, que quieren conectarse con el contenido estén donde estén y cuando quieran. En una industria vibrante como la de los smartphones, ganando acceso a las más importantes y estratégicas IP, y sobre todo con un amplio acuerdo de uso de patentes mixtas, nuestra estrategia de cuatro pantallas está en su lugar. Tenemos mucho más alcance y rapidez en ofrecer a los consumidores todo tipo de smartphones, laptops, tablets y televisiones que se conecten unos con otros y abran nuevos mundos de entretenimiento online. Esto incluye los propios servicios de la red de Sony, que han sido muy valorados por los usuarios, como PlayStation Network y Sony Entertainment Network.

Y ya se empiezan a hacer muchas especulaciones al respecto. Se habla de las bajas en lo que respecta a las ventas de las pantallas en el futuro cercano, uno de los principales negocios que tiene Sony, y el aumento de la venta de teléfonos inteligentes. Si lo vemos desde este punto de vista, no es extraño por qué se tomó esta decisión.

Hace poco tiempo se viene hablando de los rumores de la compra de Ericsson por parte de Sony y, finalmente, se terminó dando. Con esto la empresa japonesa tendrá un ecosistema completo a través del cual podrá ofrecer todo tipo de contenidos tecnológicos. Desde teléfonos inteligentes para conectarse a Internet pasando por ordenadores, pantallas, videojuegos.

Si a todo esto le sumamos que la guerra encarnizada hoy está, sobre todo, en mano de las compañías con más patentes no es extraño que la compra se haya llevado a cabo.