Google Maps es un servicio al que, prácticamente, nos hemos acostumbrado para consultar una dirección, planificar un viaje o, gracias a sus APIs, utilizarlo como mapa para alguna aplicación web que esté basada en la geolocalización. Además, Google Maps es un servicio que podemos utilizar para explorar ciudades o el entorno que rodea a una calle (por ejemplo si estamos buscando un piso en una zona determinada), acciones que podemos complementar echando un vistazo con Google Street View. Lógicamente, los detalles de las calles, las vistas de los edificios o las fotos a pie de calle, según qué condiciones, solían no funcionar de manera fluida y con el fin de mejorar la experiencia del usuario, Google Maps habilita la aceleración hardware gracias al uso de la Web Graphics Library (WebGL) que añade efectos visuales a los mapas sin necesidad de instalar ningún tipo de plugin adicional.

La actualización, llamada Google MapsGL, utiliza WebGL para visualizar desde el navegador (Firefox y Chrome que son los que lo soportan) nítidas imágenes por satélite de las ciudades que, además, se pueden rotar sin problemas y sin pérdida de la continuidad de la imagen en movimiento (vistas a 45 grados) o, al arrastrar el icono de Google Street View sobre el mapa, asistiremos a una transición mucho más suave (entre el modo mapa y el de fotos a pie de calle)

Google Maps

Hasta ahora, las aplicaciones que utilizaban WebGL requerían de la instalación de algún tipo de plugin de manera manual, sin embargo, en Google Maps este proceso no será necesario y, simplemente, habrá que marcar el recuadro que nos aparecerá al entrar en Google Maps en la esquina inferior izquierda de la pantalla, si bien la tarjeta gráfica de nuestro equipo deberá ser compatible con esta función.

WebGL marca el comienzo de una nueva generación de gráficos en la web y, con eso, podemos empezar a redefinir las expectativas de lo que nos pueden ofrecer los mapas online