El nuevo sistema Nikon 1 se las trae. No solo ha introducido grandes capacidades de foto y vídeo en los pequeños cuerpos de las v1 y j1, si no que es usado por la marca nipona para probar nuevas tecnologías, como los zoom motorizados. A los tres lentes previamente disponibles para el nuevo sistema de compactas sobrecargadas, se agrega el nuevo Nikkor 10-100mm f4.5-5.6, el primer objetivo zoom de Nikon que cambiará la longitud focal gracias a un motor eléctrico en su interior.

Los motores dentro de los lentes no son nada nuevo, ya que desde hace décadas los fabricantes los usan para los sistemas de autoenfoque. Lo interesante aquí es que en este nuevo objetivo también se incluye un servo que se encarga de controlar el zoom óptico. La nueva función será también personalizable, ya que se podrá elegir entre tres velocidades distintas.

Ahora, es cierto que las cámaras de vídeo tienen zoom eléctrico desde hace mucho. Debe ser por eso que Nikon ha declarado que este lente está especialmente pensado para videógrafos. El producto promete, pues monta un motor de enfoque silencioso, y tiene un rango efectivo de 27 a 270 milímetros, debido al factor de recorte de 2.7x del sensor CX de las cámaras. Si a eso le agregamos que los cuerpos tienen capacidad de grabación en full HD y un sistema de enfoque continuo de 73 puntos, hablamos de una gran tentación para cualquier aficionado al audiovisual.

Para ser honesto, este tipo de cámaras no me llama la atención, principalmente por dos motivos: El pequeño tamaño del sensor, y la falta de balance resultante de unir un cuerpo tan pequeño a un lente tan grande. La Nikon v1 pesa 380 gramos con memoria y batería, mientras este nuevo objetivo llega a los 530 gramos. En manos torpes -como las mías- esto es tentar mucho a la suerte, sobre todo si hay que estar presionando pequeños botones en la parte trasera de la cámara.

Sin embargo, estos modelos son cámaras de entrada más que interesantes, pues contienen tecnología a la que le tomará todavía unos años llegar a las réflex. Me imagino por ejemplo a los que usan sus DSLR en estudio y conectadas a la PC, con los drivers que controlan casi todo menos el zoom. Quién sabe, quizá en unos años les toque a ellos.

Imagen: DPreview