Muy pocas veces tiene uno la oportunidad de conocer y probar una joya de la tecnología como la que hemos podido analizar estas últimas semanas. Se trata de los auriculares internos C5 de Bowers & Wilkins, una maravilla de la ingeniería acústica que se equilibra con un excelente diseño cuidado hasta el último detalle.

Lo cierto es que los debates entre la calidad de los auriculares internos con respecto a los externos siempre estará ahí y hay detractores tanto de un sistema como de otro. Personalmente soy de los que prefiero los auriculares sobre oreja por su calidad de sonido aunque el inconveniente de espacio es un punto negativo en esta elección. Por ello es agradable comprobar que existen auténticos contrincantes de calidad en la gama de auriculares de botón como es este que os traemos hoy.

Diseño

Los auriculares in-ear C5 de B&W son de diseño muy elegante. La carcasa exterior es de aluminio negro asemejando una bala reluciente. Adicionalmente nos encontraremos con el tapón o membrana que ajusta perfectamente con el conducto auditivo, para ello se proveen cuatro tamaños diferentes que podremos sustituir de forma sencilla. Mención aparte merece el cable, claramente se aprecia que tiene una funda de buena calidad que impide una rotura fortuita a consecuencia del uso.

Una de las novedades introducidas por este auricular es la idea de lazo seguro. El hilo conductor, de 1,2 metros de longitud, realiza una forma de lazo cuando llega a cada auricular mediante el uso de una ranura pasante. Gracias a este método es muy fácil acoplar el auricular dentro de la oreja de modo que no se caiga fácilmente. Basta con tirar un poco de él para reducir el lazo, introducir el auricular en la oreja hasta acomodarlo a nuestro gusto para después abrir el lazo hasta un tamaño que lo delimite dentro del pabellón auditivo.

El resto de elementos que componen el sistema de nuevo remarcan el cuidado estilo que se ha querido conferir a este producto. Por todos lados destila elegancia y robustez y el acabado en negro y gris le permite desbancarse de los modelos de la competencia. Dentro de la caja encontraremos un manual detallado, el folleto de registro, seguridad y garantía además de una funda con forma semicircular para colocar nuestros auriculares cuando nos vamos de viaje. No nos podemos olvidar tampoco de dos adaptadores jack mono y estéreo para las casos en que haya problemas de incompatibilidad con el integrado en el cable.

Funcionamiento

Hay dos aspectos que nos gustaría reseñar en este apartado porque merecen un sobresaliente. Por un lado el interior de la carcasa es un tubo de tungsteno que equilibra la pieza dotándola de la rigidez necesaria para que un movimiento brusco no haga saltar el producto hacia afuera. Por otra parte cada auricular incorpora un filtro en la parte posterior, el cometido de este elemento no es el de reducir el sonido que se escapa hacia fuera de nuestro oído sino el de acrecentar o enriquecer todos los detalles de una canción, se trata de un filtro microporoso compuesto de pequeñas bolas de acero que, al rebotar las ondas de sonido dentro de ellas, aumentan la sensación de espacio como si estuviéramos en una sala de conciertos, de ahí que el lema utilizado para este producto sea Concert for one (concierto para uno).

Continuando con nuestro análisis, el C5 de Bowers & Wilkins ha sido pensado especialmente para los poseedores de un iPhone, iPad o iPod touch. Ha recibido la certificación de Apple para ello e incluso se vende dentro de la tienda online. Su compatibilidad se pone en evidencia concretamente al hablar del micrófono y mando incorporado. En efecto, en la parte media de su cable nos encontraremos con una pequeña pieza de plástico delgada que hace las veces de mando para reproducir canciones o pararlas, avanzar o retroceder en una lista de reproducción o descolgar y colgar una llamada. De este modo el C5 se convierte en un compañero ideas para salir a la calle equipados con nuestro gadget favorito.

¿Y qué podemos decir del aislamiento del ruido ambiente? En este sentido y gracias a las membranas de los tapones podemos afirmar que en entornos tranquilos apenas se escuchará el sonido del exterior, en cambio se ha equilibrado esta característica para que su uso no suponga un peligro físico en la calle, pues sí que se perciben los ruidos más altos como los producidos por vehículos, bocinas, etc. Por supuesto esta última afirmación dependerá en buena medida del volumen establecido y el tipo de música que estemos escuchando. Algo de rock a un buen nivel nos aislará tanto del exterior que convertirá la escucha en una actividad peligrosa.

Para terminar nuestro repaso, nada mejor que añadir algunos aspectos técnicos que pueden servirnos a la hora de decidirnos por adquirir un dispositivo como este:

  • Nivel de presión de sonido: 118 dB/V a 1 kHz
  • THD: <1%
  • Tamaño del dispositivo: 9 mm
  • Impedancia: 32 ohmios
  • Respuesta a frecuencias: de 10 Hz a 20 kHz

Conclusión

8/10

Estamos, como decíamos al principio, ante un accesorio que sabremos apreciar si somos unos sibaritas obsesionados con el buen sonido sin dejar a un lado lo práctico de unos auriculares internos. Su peso de 20 gramos lo convierten en una de las alternativas más ligeras que existen en el mercado para la calidad que otorga. En cuanto al sonido que genera en sí mismo, los agudos se perciben en todo su rango de frecuencias sin parecer un sonido enlatado o pobre y los graves probablemente sea de los más favorecidos por la concepción de Bowers & Wilkins, no sé si será a consecuencia del filtro pero la profundidad de estas frecuencias nos hacen pensar que no llevamos unos auriculares internos, solo hay que cambiar estos por los que trae un iPhone por defecto para saber apreciar lo que estamos mencionando.

Sin duda que unos auriculares como estos, por menos de 200 euros o dólares, deben estar entre los productos de posible compra futura en las listas de deseos de los usuarios que usan sus dispositivos de mano para escuchar horas y horas de buena música.