Todos nos esperábamos un cambio dramático en Facebook, pero sin dudas no imaginábamos con que Facebook nos traería modificaciones tan grandes en los perfiles de sus usuarios. Con los anuncios realizados en el día de ayer, durante la keynote llevada adelante por Mark Zuckerberg, surgen decenas de interrogantes acerca del futuro de la red social más popular del mundo.

Mientras que todos imaginábamos cambios relativos al ingreso de Facebook en el mercado de los medios, a través de su partnership con diferentes proveedores de servicios como Netflix y Spotify, el anuncio de la nueva utilización de Open Graph, más la implementación de su Cronología (en inglés, Timeline), dejó a varios pasmados. Por un lado, se trata de una apuesta bastante arriesgada: todos sabemos cómo se sienten los usuarios de Facebook ante el cambio en sus perfiles. Por otro lado, es innegable que Facebook tiene que cambiar todo el tiempo si su objetivo es que sus usuarios permanezcan más tiempo en el sitio.

Creo que es necesario separar por partes los diferentes anuncios de Facebook para que podamos comprender un poco mejor desde dónde provienen algunas de las controversias, y cuáles son las oportunidades de mejora que puede obtener Facebook con estos cambios.

Cronología

Primero, comencemos con la Cronología. Básicamente, se trata de un importante rediseño de los perfiles de usuarios, además del newsfeed. Desaparecerá lo que conocemos como Muro para dar lugar a una forma más organizada y detallada de separar el contenido, que nos permitirá además filtrar por el tipo de contenido que queramos ver (ya sea fotografías, actualizaciones, y demás). Si podemos compararlo con algo, podemos hacerlo con un álbum de recuerdos, pero no sólo con fotografías sino también con aplicaciones, y viajes, entre otras cosas. Una apuesta interesante, considerando que Facebook deja de mirar constantemente al presente y sugiere a sus usuarios que además compartan su pasado.

Las posibilidades que tiene Facebook aquí pueden jugarle tanto a favor como en contra. Siempre que se producen grandes rediseños (el último sucedió en 2010 y no ha experimentado grandes cambios desde entonces), los usuarios se rebelan y comienzan a surgir los grupos de odio ante los nuevos perfiles, por ejemplo. Naturalmente, muchas personas tienen problemas con los cambios, pero la llegada de la Cronología es una de las estrategias más arriesgadas de Facebook hasta el momento. Quizás sea porque, a simple vista, no parece tener una interfaz tan amigable para usuarios que no se pasan el día en la computadora o que no son demasiado duchos en tecnología e Internet. Quizás sea porque abandona la estética de las redes sociales que Facebook mismo inventó y que muchos intentaron copiar desde ese entonces. Pero la cuestión definitiva es que Facebook no volverá a ser el mismo, y vamos a tener que acostumbrarnos.

Aplicaciones en Open Graph

Luego, uno de los cambios más importantes que fueron anunciados está relacionado con las posibilidades que obtendrán los desarrolladores a través de las aplicaciones de Open Graph. Recuerdo que se dijo lo mismo con la llegada de iframe para reemplazar el simple HTML en las fanpages, y aún seguimos viendo páginas en HTML dentro del sitio. Sin embargo, el éxito de Open Graph es algo que sólo el tiempo puede decir, y tiempo es definitivamente lo que invirtió Facebook para llevar adelante esta iniciativa, con un año de desarrollo.

Esto es algo de lo que no se habló demasiado en la keynote, y justamente por los puntos controversiales que puede crear. Podemos decir muchas cosas sobre las nuevas aplicaciones de Facebook, que, como dijo Zuckerberg, estarán concentradas en aumentar la cantidad de contenido compartido en Facebook. Sin embargo, lo más destacable es aquello de lo que no se habló demasiado y con lo cual hasta Zuckerberg bromeó: los permisos que le otorgamos a las aplicaciones para que manejen nuestra información personal.

Me parece un punto interesante desde el punto de vista del gaming en Facebook, que será afectado en profundidad por esto. Las aplicaciones necesitan de nuestro permiso para poder realizar publicaciones, por ejemplo, en nuestro muro (¿o deberíamos decir ahora Cronología?) o en el de nuestros contactos. Ahora, con sólo otorgar este permiso una única vez, las aplicaciones podrán efectuar todas estas acciones sin requerir de autorizaciones adicionales. Un tanto excesivo, si lo pensamos cuidadosamente, considerando todos los problemas de privacidad que esto puede acarrear.

Facebook como emporio multimedia

Y finalmente, llegamos a la parte más esperada por todos: la inclusión de contenido multimedia que podrá disfrutarse directamente en Facebook sin necesidad de moverse hacia sitios externos. Hasta hoy, cuando queríamos compartir una canción originalmente alojada en proveedores como SoundCloud, Spotify, o Grooveshark, estos links nos dirigían a otro sitio, es decir, no podíamos escuchar ese contenido dentro de Facebook. Todo eso va a cambiar.

Con el nuevo Facebook, podremos ver una película en Netflix, escuchar una canción en Spotify o mirar nuestro programa de televisión favorito a través de Hulu, sin tener que movernos de Facebook. Siempre dije, y pensé (y no estaba descubriendo la pólvora con esto) que las intenciones de Facebook eran que pasáramos cada vez más tiempo en el sitio. Por eso los cambios constantes, las actualizaciones controversiales, los cambios en las aplicaciones, la inserción de juegos, y muchas cosas más. Finalmente, la red social lo logró. Ahora, 800 millones de personas no tienen necesidad de salir de Facebook para poder consumir los contenidos que usualmente obtienen de otros sitios.

Claro, Facebook no es el único beneficiado. Sin dudas, los nuevos partners de Zuckerberg verán un incremento cuantioso en sus suscriptores, porque seguramente algo de eso será requerido para que podamos disfrutar totalmente del servicio. Creo que esta adición es uno de los cambios más positivos que tendrá la plataforma, de todos los anuncios que se realizaron. Sin embargo, podríamos pensar qué le queda al «remix» de contenidos que realizan los usuarios diariamente en la plataforma si todo tendrá una fuente oficial desde donde poder consumir. Los cambios dentro de Facebook están más orientados al consumo, aunque se nos trate de convencer que se busca un incremento en la interacción.

¿Qué pasará ahora?

Es cierto, Facebook tiene todas las de ganar. Realmente es imposible pensar que las personas abandonarán la red social por culpa de la Cronología, o por los errores que seguramente surgirán con el correr del tiempo en las aplicaciones con Open Graph.

Una estimación correcta y mesurada podría llevarnos a decir que Facebook está ahondando en las potencialidades empresariales y comerciales que tiene la red social (no olvidemos que son 800 millones de consumidores centralizados en un sólo lugar). Esto se evidenciará claramente cuando surjan más detalles sobre su asociación con proveedores de servicios que ya cuentan con millonadas de suscriptores.

Por el lado de los usuarios, es difícil estimar su reacción. Siempre están los que detestan los cambios y los que lo aman. Es demasiado temprano para saber cómo resultará esta estrategia de Facebook, pero podemos anticipar que, aunque arriesgada, les resultará terriblemente rentable.