Con la entrada en el último cuarto del año, empieza la nueva temporada, y aunque muchos se encuentren aun finalizando los últimos exámenes, empieza el nuevo curso escolar y digamos que también el trabajo, o digamos que la readaptación a éste tras las merecidas vacaciones de verano. Después del descanso muchos volvemos con las pilas cargadas y también con ganas de comernos el mundo y seguir realizando un buen trabajo, o incluso de adquirir nuevas habilidades.

Como ya os contábamos hace unos días en un artículo en el que os exponíamos 10 herramientas para estudiar y hacer trabajos en grupo, la era en la que vivimos es mucho más sencilla de cara a adquirir nuevos conocimientos. Prácticamente todos tenemos acceso a Internet, y eso nos abre las puertas de la información y nos lleva a lugares en los que podemos consumir todo tipo de datos sobre casi cualquier cosa.

Hoy he querido centrarme en uno de mis objetivos para esta nueva temporada, aprender idiomas valiéndome de la red como herramienta, y por ello quiero presentaros 10 consejos y recursos para aprender idiomas en la nube.

Fijarse unos objetivos

Esto no es algo exclusivo para el aprendizaje de idiomas, sino indispensable en mi opinión para cualquier cosa que queramos realizar o conseguir. Lo primero es por supuesto fijarse unos objetivos claros, y decidir qué camino seguir dependiendo de ellos. Por ejemplo, en este caso tal vez deberíamos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué quiero aprender idiomas?
  • ¿Qué idioma quiero aprender?
  • ¿Necesito aprenderlo en un plazo de tiempo determinado?

Son tres cuestiones básicas que pueden variar mucho dependiendo de cada persona y de sus preferencias. Por ejemplo, podemos querer aprender un idioma por iniciativa propia, por querer ampliar nuestros conocimientos o por querer viajar a un determinado país en el futuro. También podemos estar condicionados por nuestro trabajo, donde si queremos seguir progresando debemos aprender determinadas habilidades, y entre ellas están los idiomas. Estos factores seguramente afectarán al tiempo en el que queremos o necesitamos aprender el idioma, o al menos en cuanto tiempo queremos tener cierta soltura con él. Por lo tanto, fijarse los objetivos es indispensable de cara a evaluar las diferentes opciones que os presento a continuación.

Cursos online

Los cursos de aprendizaje online son uno de los recursos más utilizados hoy en día para aprender idiomas. La oferta es realmente impresionante, con cada vez más academias, organismos o incluso particulares que ponen a disposición de cualquiera la posibilidad de consultar información, vocabulario, diccionarios, frases sencillas, tutoriales de principiante o incluso cursos más avanzados.

Como digo, los recursos son prácticamente incontables, pero os sugiero un par a continuación:

  • BBC Languages

    La página de la BBC ofrece una completa sección de idiomas en la que podemos dar nuestros primeros pasos en más de 40 lenguajes diferentes, y todo de una forma muy interactiva.

    De entrada nos encontramos con la frase del día, que podemos consultar en varios idiomas principales, cursos para principiantes, o acceso a frases esenciales. Pese a tratarse de un sitio británico podemos aprender francés, alemán, italiano, portugués, chino, japonés o incluso coreano. Todo a base de pequeños tutoriales y cursos interactivos que incluyen vídeo y audio. Muy recomendable.

  • TV5 Monde

    TV5 Monde, la televisión internacional en lengua francesa, también ofrece muchísimo material, aunque esta vez sólo para los que deseen aprender francés.

    Los recursos están realmente cuidados, empezando por una amplia gama de cursos que se centran en gustos particulares, como viajes, deportes o música para hacer más ameno el aprendizaje. También tenemos acceso a cada una de estas categorías y además podemos utilizar un completo diccionario, consultar las preguntas frecuentes, o incluso evaluarnos realizando exámenes y tests.

Traductores y diccionarios

La utilización de traductores en línea puede ser una buena idea para complementar nuestro aprendizaje. Los usos pueden ser muchos, y aunque habitualmente lo utilicemos para traducir directamente textos o páginas web que no podemos comprender en su idioma original, tal vez sea una buena idea echar un vistazo a ambas versiones –traducción y documento original– con el fin de ir viendo el equivalente a palabras o expresiones que no entendamos.

Por ejemplo, puede que ya tengamos una base suficiente como para intentar interesarnos por más por nuestra cuenta, aunque estemos asistiendo a clases o realizando algún curso como los que comenté en el punto anterior. Puede que con esta base seamos capaces de comprender un texto aunque no entendamos todas las palabras. Es entonces donde entran en juego los traductores y diccionarios. Una muy buena forma de adquirir vocabulario. Pero ojo. Recordad que los traductores no son perfectos, y siempre es bueno tener un buen diccionario a mano con el que además podamos aprender algunos sinónimos o incluso seguir practicando el idioma.

Estos son algunos ejemplos de traductores y diccionarios:

Practicar el idioma

De acuerdo, ya tenemos las herramientas básicas para empezar a dar nuestros primeros pasos en el maravilloso mundo de X idioma. Según vayamos avanzando, y poco a poco, casi sin darnos cuenta, descubriremos que nuestras habilidades han aumentado. Nos será más fácil leer páginas, intercambiar mensajes con gente extranjera, etc. Por eso mismo es realmente importante que practiquemos el idioma. Esto no sólo afianzará nuestros conocimientos y hará que los utilicemos, sino que potenciará nuestro aprendizaje, haciendo que aprendamos nuevas palabras, sinónimos o expresiones.

Lo mejor de todo es que practicar es muy fácil. ¿Recuerdas esa página en francés que antes apenas podías leer, y por ello utilizabas un traductor? Puede que ya no haga falta utilizarlo. Sencillamente navega por la red, consume los contenidos que habitualmente prefieres, y despreocúpate de las traducciones. Según vayamos avanzando nos será menos difícil comprenderlo, y aunque al principio pueda parecer que sigue siendo complicado, es a base de la práctica como mejor se aprende.

Redes sociales

Además de visitar páginas que nos interesen en el idioma de nuestra elección, una idea interesante y que puede aportar mucho es el uso de las redes sociales. Es muy posible que ya estéis utilizándolas, pero tal vez queráis ir un paso más y apuntaros a algún grupo para practicar idiomas.

Por ejemplo, en Facebook podemos encontrar muchos grupos, pero lo mejor de todo es que al tratarse de una red social, no nos hace falta entrar en un grupo específico. Simplemente nos bastará con encontrar a personas que estén interesadas en nuestra amistad, o incluso en el intercambio de idiomas, donde por ejemplo nosotros podemos aprender inglés y a la vez enseñar castellano a una persona que se encuentre en Londres.

Skype y videollamadas

Una de las partes más complicadas de aprender idiomas es el paso a practicarlos verbalmente. Tal vez llevamos varias semanas o meses aprendiendo un lenguaje específico, y nuestros conocimientos no solo son suficientes, sino que creemos que estamos listos para interactuar con personas nativas con el fin no sólo de seguir aprendiendo y practicando, sino de demostrarnos a nosotros mismos de lo que somos capaces, y utilizar las habilidades adquiridas precisamente para lo que las hemos aprendido: para tener una conversación completamente normal con otras personas.

Skype y otros servicios de llamada / videollamada son sin duda la mejor opción de cara a practicar nuestras habilidades a través de la nube. No nos costará dinero y nos permitirá no sólo hablar y practicar con miles de personas, sino hacer nuevas amistades. Si estáis dando vuestros primeros pasos en este aspecto, no os preocupéis. Está demostrado que parte de las dificultades que se tienen al principio son debidas a la vergüenza, que nos hace pensar que nuestro lenguaje no es lo suficientemente bueno y nos frena y hace que no salgan las palabras. No os desaniméis, que practicando se aprende.

Rosetta Stone y otras aplicaciones

Aparte de los servicios puramente online, también podemos utilizar aplicaciones profesionales que llevan años en el mercado y han sido avaladas por múltiples universidades y academias. Se trata de programas habitualmente enfocados a gente que necesita un aprendizaje más rápido e intensivo, pero que están al alcance de cualquiera.

Tal vez el más conocido es Rosetta Stone, que lleva casi 20 años en el mercado y que ofrece la posibilidad de aprender una larguísima lista de idiomas. Se trata de una aplicación de pago, pero que permite probarla de forma completa durante unos días con el fin de que nos decantemos con ella u optemos por otros programas.

Los métodos de aprendizaje que utiliza la aplicación son en parte el secreto de su éxito, y dan la posibilidad al alumno de aprender de una manera interactiva a través de imágenes, texto y vídeo que irán incrementando su dificultad según vamos avanzando y dependiendo del nivel en el que nos encontremos. El método es muy similar al que se utiliza para enseñar idiomas a los recién nacidos, a base de identificar y asociar cosas a su correspondiente palabra, pronunciación y lectura.

Otros programas interesantes pueden ser Fluenz, Stella, o Rocket Languages.

Podcasts

Como hemos visto en algunos de los ejemplos anteriores, los contenidos multimedia son uno de los grandes recursos para aprender idiomas. Aunque puede que hoy en día no esten tan de moda como hace unos años, los pueden sernos de gran ayuda con nuestro objetivo.

Como sabéis, se trata de archivos de audio que podemos consumir online o descargarlos para poder disfrutarlos en nuestro reproductor de música portátil. Muchas publicaciones y blogs publican periódicamente entradas en formato multimedia, comentando noticias de actualidad o sencillamente hablando de un determinado tema. Podemos encontrarlos en muchos sitios, aunque tal vez para empezar podamos visitar iTunes, en cuya sección de podcasts dedicada podemos encontrar miles de ellos, filtrados por temas o incluso por su popularidad.

Consumiendo podcasts no sólo aprovechamos para combinar nuestro aprendizaje con nuestros hobbies o aficiones favoritas, sino que casi sin darnos cuenta estaremos aprendiendo a pronunciar correctamente las palabras del lenguaje. Sin duda, una buena forma de continuar aprendiendo y además descubriendo contenidos interesantes.

Música y cine

Después de haber escuchado unos cuantos podcasts no sólo hemos disfrutado de ese blog o web que tanto nos gusta, sino que hemos ampliado nuestros conocimientos. ¿Por qué no continuar relajándonos con un poco de música? Seguramente, si os gusta la música, tengáis en casa algún álbum que se encuentre en el idioma que queréis aprender, especialmente si se trata del inglés pero no limitándonos a éste. La música, independientemente del género, es internacional, y recorriendo los diferentes países que componen este mundo podemos encontrar verdaderas obras de arte en formato musical en cada uno de sus diferentes idiomas.

Disfrutar de nuestra música puede ahora ir un paso más allá y llegar a un nuevo nivel, comprendiendo lo que dicen nuestras canciones favoritas o incluso cantándolas sabiendo sus letras. Encontrar música en la red es hoy en día más fácil que nunca, con servicios como Spotify o Grooveshark que ponen a nuestra disposición librerías con millones de temas. Esto, unido a la posibilidad de buscar las letras de las canciones en nuestro buscador favorito, hará que disfrutemos de nuestra música a un nuevo nivel a la par que aprendemos nuevas palabras y la pronunciación de éstas.

Si somos amantes del cine pasa lo mismo. ¿Por qué ver las películas dobladas cuando podemos disfrutarlas en versión original y además continuar aprendiendo?

Google y buscadores

Si todo lo mencionado arriba no es suficiente o queréis complementar vuestro aprendizaje, recordad que la red es muy grande. Utilizando buscadores como Google podemos encontrar cientos de servicios, aplicaciones y demás herramientas para seguir aprendiendo a la par que disfrutamos.