Como ya hemos dicho varias veces, el vídeo DSLR está en alza y es la forma principal que tiene el mercado reflex para diferenciarse. Hace años obtener un vídeo de calidad era sencillamente imposible para el presupuesto manejado por un fotógrafo común, pero hoy en día muchas producciones de alto vuelo utilizan estas cámaras debido a su buen desempeño en el área de imágenes en movimiento.

Pero por alguna razón, estas cámaras limitan el tamaño del vídeo final a exactamente 29 minutos 59 segundos, al menos en la linea Canon, y por mas que tengas espacio disponible en la tarjeta de memoria. Muchas veces se discutió que un vídeo de semejante duración excedería el limite de los 4gb que tiene el sistema de archivos de las tarjetas SD. Esto es cierto en el caso de que grabes al máximo de resolución, los famosos 1080p, pero también es posible utilizar formatos más pequeños que si alcanzarían ese mágico limite de 30 minutos menos un segundo.

Paradójicamente, la razón de este limite tiene una base económica. Así como suena, tu cámara no puede superar los 30 minutos de grabación por una cuestión monetaria. En la Unión Europea, las tasas de impuestos son diferentes dependiendo de si se trata de una cámara fotográfica o de una videocámara. Las videocámaras tienen un impuesto mas alto y por lo tanto tienen un impacto mas fuerte en el precio final con el que llegan al mercado, mientras que las fotográficas es algo mas pequeño. ¿Y cual es el criterio para definir que un dispositivo que toma imágenes es una cámara fotográfica o una videocámara? Pues la habilidad de grabar vídeo por mas de 30 minutos.

Y así es que restando simplemente un segundo a la capacidad total de grabación, los fabricantes y tu se ahorran una buena cantidad de impuestos, asegurando un precio mas bajo en el mercado y por lo tanto una posibilidad de compra mas alta.

Foto: 600D