Ya estamos en agosto, y queda nada para que las desarrolladoras salgan de su letargo veraniego y nos inunden con nuevos videojuegos, cada vez más exigentes, que pondrán a prueba nuestros ordenadores. Si estais esperando como agua de mayo esta nueva hornada de juegos, quizás esteis pensando también en actualizar los componentes de vuestro ordenador, o incluso descartar el equipo completo en busca de más rendimiento. Sin embargo, para cualquiera en esta época de crisis, recurrir a un equipo de última generación gastándose por encima de los 800 o 900 Euros resulta casi imposible.

Pero ¿Y si nos pudiésemos construir un nuevo equipo que aguante los más avanzados títulos por debajo de los 600€? Battlefield 3, Rage, el nuevo Batman: Arkham City y otros tantos juegos que se acercan requieren de la última tecnología en hardware para moverse con soltura, aunque no necesitamos gastar una barbaridad si sabemos elegir y estamos dispuestos a algún sacrificio como mantener nuestro actual monitor y periféricos —teclado y ratón— además de ser conscientes de que deberemos usar menos efectos de post procesado como FSAA o filtro anisotrópico. Para empezar a pensar en nuestro nuevo ordenador, como al construir una casa, debemos comenzar por los cimientos e ir escalando en función del presupuesto restante. Partamos con 600 Euros y veamos cuán alto podemos llegar. He hecho un recorrido por 4 (cuatro) distribuidores españoles distintos, buscando el mejor precio y componente en cada uno, y los precios que he recopilado incluyen impuestos, aunque no portes. Espero que nuestros lectores del continente americano sepan perdonar la localización en Euros de los precios. Tras cada etiqueta en la moneda local, pondré también el precio hallado en distribuidores estadounidenses.

Intel o AMD, la eterna lucha

Los que hayais leido con anterioridad cualquiera de mis posts acerca de Bulldozer o Llano sabreis que tengo cierta debilidad por AMD, porque se sitúa como la opción económica para los que necesitan rendimiento pero no están en disposición de invertir en un procesador con mayor rendimiento bruto —y un precio también muy bruto— pero para los propósitos de esta guía, por la extensión de la plataforma, utilizaré Intel, aunque al final ofreceré una opción a modo de comparación.

Una madre que lo soporta todo

El componente primordial de cualquier ordenador es la placa base. Ella administra e interconecta todos los componentes de nuestro ordenador, dándonos puertos Serial Ata, USB o PCI-Express. Lo principal al elegir una placa base, es que se adecúe a nuestras necesidades actuales y futuras garantizando que podamos ampliar nuestro equipo pinchando nuevas partes. Como estamos construyendo un ordenador de presupuesto limitado, no necesitamos que nuestra placa base incluya características que nunca usaremos, pero sí debemos asegurarnos de que existe cierto grado de capacidad de expansión. Los demás tratos son los habituales: USB3.0, SATA 6Gbps y capacidad RAID, de modo que aunque no contemos con unidades SSD, consigamos más velocidad (y por lo tanto rendimiento mayor) de nuestro set de discos duros.

Como opción más económica me he ido a una ASRock P67 PRO3 SE, con chipset P67 que será el soporte primario del ordenador. Por desgracia, aunque tiene capacidades para CrossFire X y SLI, la idea no es muy interesante, puesto que el segundo puerto PCI-e x16 2.0 funciona tan solo en modo x4, con lo que el aumento de rendimiento sería demasiado bajo como para justificar una segunda GPU. Desafortunadamente, este es el sacrificio que hemos de hacer para lograr mantenernos por debajo del límite de 600€. Si al final de la configuración os sobra algún componente, quizás podríais optar por una Asus P8Z68-V, que incluye modo de doble gráfica x8/x8.

  • ASRock P67 PRO3 SE
  • Chipset Intel P67 Express
  • 2x PCI-e 2.0 x16 (1@x4), 2 PCI-e 2.0 x1
  • Bios UEFI con interfaz gráfica sencilla
  • Max. 32GB DDR3 1066/1333/1600/1866/2133 Dual-channel
  • 2x SATA3 6Gbps, 4x SATA2 3Gbps (P67)
  • 2x USB3.0, 6x USB2.0
  • Audio HD Realtek ALC892
  • Ethernet Gigabit AR8151
  • Precio: España 93,90€ / USA $99.99 (Newegg)

Cuanta más memoria mejor, ¿no?

No necesariamente. Llega un momento en el que la memoria se vuelve inútil, porque no le damos ningún uso, de modo que para este presupuesto vamos a optar por una cantidad humilde de RAM, que seguirá permitiéndonos mucho movimiento. Kingston es una marca que siempre me ha gustado; su serie HyperX es de una calidad excepcional y viene cubierta por una garantía limitada durante toda la vida útil de los módulos, de manera que en caso de avería repentina podemos quedarnos tranquilos. En nuestro nuevo PC incluiremos 8GB (2x4GB) DDR3 DIMM 1333Mhz Kingston Hyper X Blu con Cas Latency 9, en Kit de doble canal. ¿Por qué no más rápida? Porque no nos hace ninguna falta. Estos módulos funcionan con voltaje estándar de 1.5V de modo que no tendremos que modificar las opciones de la Bios para evitar un sistema inestable, y ahorramos el extra que costarían unas memorias a 1600Mhz, que nos ofrecerían más rendimiento, pero con un margen inapreciable para un usuario medio.

Procesador: ¿Necesito doble o cuádruple núcleo?

Ya nos hemos decidido por Intel para montar nuestro nuevo equipo, ahora falta sopesar qué potencia necesitamos, teniendo en cuenta el presupuesto que manejamos. La opción ideal, por supuesto incluiría un Core i7-2600K, tope de la serie Sandy Bridge por el momento, pero para eso deberíamos desembolsar al menos 280 Euros. Por lo tanto descenderemos algunos peldaños hasta dar con la CPU que se amolde a nosotros, ofreciéndonos una relación potencia/precio que nos resulte propicia.

Me he decantado en esta ocasión por montar un Core i5 por un motivo: A pesar de que no ofrece la misma tecnología HT que sus hermanos mayores, el Core i5-2400 cuenta con cuatro núcleos y un modo turbo (con 2 activos) que nos rinde una gran potencia para juegos. Hay que puntualizar que este es un procesador bloqueado, al contrario que el 2500K, y por lo tanto no se puede manipular el multiplicador/ratio, pero no es eso lo que buscamos. En cuanto a la refrigeración, al ser un modelo inbox, incluye un ventilador por aire que cumplirá la función perfectamente al no existir expectativas de overclocking. Si al final del presupuesto todavía queremos más, podremos incluir un sistema de refrigeración líquida autónomo para la CPU, como el Asetek 545LC, por poco más de 65€.

  • Procesador Core i5-2400
  • 4 núcleos (4 hilos) a 3.1Ghz / Turbo 3.4Ghz
  • 6MB caché nivel 3
  • TDP 95W (máximo de la placa base)
  • Precio: España 159€ / USA $189.99 (Newegg)

La tarjeta gráfica: el Santo Grial del gamer

Este es el mayor desafío al que se enfrenta un entusiasta del gaming con presupuesto limitado. Si en placas base y procesadores seguimos unas pautas de precios muy fijas, con las tarjetas gráficas este es nuestro momento para buscar y comparar, pues con tantos fabricantes y ensambladores en muchas ocasiones los retailers tienen modelos en promoción, con un precio bastante inferior al habitual. Después de buscar muy seriamente he encontrado dos candidatas perfectas para nuestro nuevo Gaming PC. Aunque me he decidido por una de las dos por varios motivos, ambas son totalmente capaces de mover cualquier juego de nueva generación. A pesar de que la última hornada de GPUs de Nvidia ofrecen un rendimiento excepcional, y sus núcleos de computación GPGPU (CUDA) y el soporte PhysX las convierten en una elección muy adecuada, he optado por AMD, porque la serie 6 tampoco es precisamente manca, y resulta un poco más económica. Pero vayamos con la elegida, XFX HD 6850 Black edition, basada en el chip AMD Radeon HD6850. Esta gráfica lleva un núcleo Barts pro, soporte DirectX11 y AMD Stream (Compatible con OpenCL) además de permitirnos CrossFire X con otra tarjeta de las mismas características.

  • XFX HD 6850 Black Edition
  • 1GB GDDR5 bus 256-bit a 4400Mhz
  • Núcleo a 820Mhz con 960 SPU
  • Salidas: 1x Display Port, 1x HDMI 1.4, 2x DVI (1 DVI-I, 1DVI-D)
  • Precio: España 129,90€ en promoción / USA $159.99 (Modelo básico, no BE)

La segunda opción es la AMD Radeon HD6790, que tiene un rendimiento sensiblemente inferior, pero cuenta con un precio oficial muy similar al de la unidad de XFX, con lo que posiblemente sería la elección más acertada de no encontrar la primera con precio rebajado.

Almacenamiento principal: HDD, SSD, RAID

Si este fuese un equipo ideal, hablaríamos de un RAID de dos unidades SSD de 256GB de alto rendimiento, pero tan solo estos dos componentes superan el precio en conjunto que queremos que alcance nuestro ordenador. Un disco duro es la base del sistema operativo; no solo almacenamos información, si no que estamos moviendo datos todo el día, y necesitamos conseguir la máxima velocidad invirtiendo el mínimo dinero posible. Para la ocasión he seleccionado dos discos duros convencionales de 500GB de marca Seagate que, gracias a la capacidad de la placa base podremos colocar en modo RAID 0 de manera que la lectura y escritura de archivos se reparta entre las dos unidades para obtener un aumento de rendimiento. Este modo de funcionamiento nos dejará a efectos prácticos con una gran unidad de 1TB para nuestro sistema.

2x HDD S-ATAIII Seagate ST3500413AS – Capacidad 500GB. – Buffer 16MB – 7200 RPM – Latencia media 4.16ms / Lectura aleatoria <8.5ms / Escritura aleatoria<9.5ms – Precio: España 35,40€/unidad. / USA $39.99/unidad

Cerrando la configuración: Torre, Fuente de alimentación y unidad óptica

Aunque aparentemente menos importantes, estos también son componentes claves para completar cualquier equipo, sea cual sea nuestro presupuesto. Buscaremos la Semitorre más económica posible, sin dejar de pensar en su peso, tamaño interior, y capacidad de ventilación, así como una fuente de alimentación que sea capaz de proporcionarnos el amperaje y potencia continua necesarias para alimentar nuestra tarjeta gráfica y CPU. Del mismo modo, para menesteres de instalación, también incluiremos una unidad óptica, aunque esto sea más protocolo que una necesidad, al contar con incontables medios externos para cumplir la misma función.

Tras una reconsideración, he decidido hacer un cambio en la torre, utilizando una Nox Cyclops, por su espacio interior, y la ventilación incluida:

  • Formato ATX
  • Ventilador trasero de 80mm/ Espacio para 2 ventiladores laterales de 120mm.
  • Soporte para tarjetas gráficas largas
  • Puertos USB2.0, Audio rack frontales
  • Dimensiones 173 x 405 x 400mm
  • Precio: España 24€ / USA $25.99 (modelo homólogo)

Otro componente clave, la fuente de alimentación. Para este equipo necesitaremos una de al menos 600W de potencia nominal para cubrir la tarjeta gráfica de alto rendimiento y el resto de componentes, así que optaré por una Thermaltake Litepower 700W:

  • 700W
  • PFC Activo
  • Protección de subida y bajada de tensión y cortocircuitos
  • ATX 12V 2.3
  • +3.3V – 24A / +5V – 15A / +12V1 – 30A / +12V2 – 22A / -12V – 0.3A / +5VSB – 2.5A
  • Precio: España 48,90€ / USA (RAIDMAX HYBRID 2 RX-630SS) $49.99

Regrabadora DVD Sony AD-5260s:

  • Interfaz Serial ATA
  • Velocidad Escritura Max: CD 48x / DVDR(+-)24x / DVDR DL 12x
  • Precio: España 17,75€ / USA $19.99

Ya estamos listos para afrontar el nuevo curso. Este equipo, con una placa base que incorpora el último chipset de Intel para Sandy Bridge, 8GB de memoria RAM, CPU de 4 núcleos a 3.1Ghz y una tarjeta gráfica de gran rendimiento suma un total de 596,05€, 4 Euros por debajo de nuestro límite marcado. Por supuesto, siempre podremos variar un poco, e incluir una motherboard con mejor soporte para GPUs múltiples escatimando en la velocidad del procesador, o incluso optando por una tarjeta gráfica más económica, pero en conjunto creo que habremos construido una máquina muy sólida para poder disfrutar de los juegos que se avecinan, sin tener que dejar de comer o de pagar el alquiler.

He dejado fuera dos cosas también muy importantes: Montaje, y licencias de sistema operativo. Sobre lo primero, si queremos ahorrar el máximo posible debemos ser nosotros mismos (con ayuda a ser posible) los que nos pongamos manos a la obra para poner cada pieza en su sitio. Si seguimos los múltiples tutoriales que podemos encontrar en internet, es tarea fácil; laboriosa, pero fácil. En cuanto a la licencia, deberemos negociar con nuestro atento vendedor local si sería tan amable de ofrecernos una licencia de Windows por hacerle todo el pedido, y confiar en que tenga un buen día. De lo contrario, podremos optar por Linux, aunque dado que queremos intacta nuestra capacidad para reproducir juegos, quizás sea un poco contraproducente.

Opción: placa base y procesador AMD

Lo prometido es deuda, así que también os dejo la misma configuración cambiando placa base y CPU de plataforma AMD. La base elegida es la Asus M4A88TD-V EVO/USB3, que mantiene un precio y unos estándares similares al modelo de Intel, con el chipset AMD 880G, soporte hasta 16GB de RAM DDR3 hasta 2000Mhz, e incluye una tarjeta gráfica integrada AMD HD4250 que puede funcionar junto a nuestra gráfica dedicada con CrossFire Hybrid. Su precio es de 98€.

Para la CPU me he ido al espectro más alto de modelos Phenom II, para decidirme por un AMD Phenom II 1055T X6 de 6 núcleos a 2.8Ghz y un TDP de 125W —atentos a la temperatura— con un precio de 142€. No cabe duda, ni para los «Inteleros» de pro, que esta CPU es superior al Core i5-2400, al mismo tiempo que resulta más económico (por tan solo 17€) con lo que, al margen de la mayor temperatura, conseguimos un equipo ligeramente más capaz, y con mejor administración multitarea al contar con 2 núcleos extra, por 583,15€. Quizás lo que sobra lo podremos invertir en un buen refrigerador por aire.

Foto de cabecera: bugbbq en FlickR (CC)