Atención, porque la información que os cuento a continuación no deja de ser una mezcla entre catstrofísmo, WTF, y en mi opinión, genialidad y muy buen hacer. Según leo en Computer World, Google realiza simulacros periódicos contra invasiones alienígenas. Sí, han leído bien.

Puede que así, escuchado de primeras, a muchos se nos pase por la cabeza la coletilla ¿pero qué coño?, aunque piénsenlo bien: Google es una de las compañías más utilizadas en Internet, no sólo para encontrar contenidos, sino para todo tipo de funciones. Comunicarnos por chat o correo electrónico, guardar y compartir documentos complejos, consultar mapas, o incluso realizar llamadas telefónicas. Servicios que en muchos casos se han convertido en algo más en la vida cotidiana o trabajo de los millones de usuarios que los utilizan, y que seguramente si fallaran o no estuvieran, nos dejarían en una situación comprometida, por supuesto en función de la dependencia que tengamos de ellos.

Por ello no es descabellado el pensar en qué pasaría si, por algún motivo, ya sea una guerra cibernética o una supuesta invasión alienígena, el enemigo intentase deshacerse de estos servicios con el fin de sembrar el caos y de cortar las comunicaciones de millones de personas que no sabrían recurrir a alguna alternativa, o que tal vez no podrían recurrir a ninguna, poniéndonos aún más catastrofistas.

Pero volvamos a la noticia. Ha sido Eran Feigenbaum, el jefe de seguridad de Google, quien ha hablado de la posibilidad, y de como en la compañía se realizan, a modo de juego pero de una forma totalmente seria, simulaciones al respecto:

En Google jugamos a muchos juegos. Parte de nuestro plan de recuperación contra desastres se basa en que ha sucedido lo peor. En el simulacro del año pasado, Google fue atacado por alienígenas y California había sido completamente aniquilada. Entonces nos preguntamos ¿Qué hacemos? ¿Cómo hacemos funcionar nuestra infraestructura?

Muy buenas preguntas a las que Feigenbaum contesta parcialmente, y básicamente dice que hay que ponerse en la peor de las situaciones y trabajar:

No hay que aceptar el status quo. Así es como hacemos las cosas en Google. No debemos aceptarlas simplemente porque así haya sucedido en el pasado. Ataquemos el problema, rompamos y preguntémonos como podemos mejorar la manera de trabajar.

De hecho, desde el principio y por supuesto gracias a que se lo puede permitir, Google siempre ha apostado por sus propias infraestructuras, no sólo de cara a un posible fallo de seguridad o corte de comunicaciones, sino también de cara a valerse por sí mismos, y no tener que rendir cuentas a terceros. Y esto es algo muy importante, ya que aunque no lo parezca, las grandes corporaciones siempre dependen de otras compañías que en muchos casos son también corporaciones, y muchas veces son competencia directa, como en el reciente caso Apple – Samsung y el bloqueo de ventas y de piezas entre iPhone y tabletas Samsung.