7 de septiembre de 2005, en un evento relacionado con iTunes Steve Jobs presenta el Motorola ROKR E1, el primer terminal móvil en integrar iTunes tras una colaboración de meses con el fabricante de móviles. A pesar de que el teléfono tuvo una limitada acogida, nos sirve de presentación para mostrar lo mucho que ha cambiado el panorama en seis años: ahora es Apple la que lanza teléfonos móviles propios y Motorola Mobility es adquirida por Google.

Sí, como lo habéis leido, aunque ya está presente en las portadas de muchos blogs generalistas de tecnología, Google ha anunciado hace escasas horas que comprará Motorola Mobility por 12.500 millones de dólares, una cifra nada despreciable. Decimos comprará porque está a la espera del consentimiento de los reguladores del mercado. Pero siendo francos, muy difícil será que el acuerdo no se lleve a efecto. Es decir, que Google pasa de ser desarrollador a ser también fabricante lo que cambia totalmente el panorama tecnológico.

¿Cómo afectará esta medida a Apple? En diversos frentes, la empresa de la manzana ahora debe considerar a su contrincante desde una nueva óptica.

Patentes:

Google ha reconocido que una de las principales causas de la compra es defender a sus socios fabricantes de la batalla legal que los enfrentan a Oracle, Microsoft, Apple y otras empresas. Hasta ahora los de Mountain View no podían hacer mucho, salvo quejarse y reclamar justicia. Ahora Google se suma a la misma táctica que hace unos días condenaba. ¿Hacía mal Apple comprando las patentes de Nortel para defenderse de sus demandantes?

Pues en ese mismo momento en que Google criticaba esa actitud negociaba con Motorola para adquirir junto a la empresa 17.000 patentes, el triple que las de Nortel, con otras 7.500 pendientes de aprobación por los organismos oficiales. Es fácil adivinar lo que va a pasar ahora, la batalla adquiere otro cariz sabiendo que Google lleva bajo el brazo un arma tan destructiva a emplear en cualquier tribunal. En parte, esto no hace más que dar la razón a Apple, pues Google reconoce que llegó tarde al sector del hardware, más tarde que Apple y mucho más tarde que Motorola quien lleva en este sector desde hace casi un siglo.

Productos

Hasta ahora Google se limitaba a crear la plataforma de software sobre la que luego se asentaba un determinado dispositivo. Gracias a esta política, aderezada con un toque de software libre (a medias), la adopción del sistema operativo del robot verde se ha extendido hasta niveles que lo han llevado a la cima. Sin embargo había algo que Google no controlaba, y era esa base física sobre la que luego se integraba el sistema.

Esto le ha causado muchos inconvenientes en los últimos años, uno de ellos ha sido la llamada fragmentación. No puede ser que el Google Nexus S porte la última versión del sistema Android, conocido como Gingerbread y luego hasta hace poco no hubiera ningún otro terminal con esta actualización en sus entrañas. Es un claro ejemplo del gran perjuicio que genera la lentitud de adopción de las actualizaciones por parte de los fabricantes socios en la aventura.

A partir de ahora Google podrá asegurar que por lo menos los terminales de Motorola estarán al día puntualmente, empujando así al resto de fabricantes a que hagan lo propio y amortiguando poco a poco los efectos de esa evidente fragmentación. Pero no acaban ahí las consecuencias desde el punto de vista de los productos. ¿Por qué no hablamos de los tablets?

A los fabricantes de tablets se les está haciendo difícil quitarle parte del pastel a Apple cuando la empresa de la manzana tiene negociados tan buenos precios de componentes. Cada tablet que se lanza lo hace a precios muy similares a los de Cupertino y eso puede ralentizar la venta de tabletas basadas en Android. El potencial económico de la empresa del buscador, así como el respeto que genera, podría ayudarles a conseguir mejores precios a los proveedores. Por otra parte, una estrecha colaboración entre un fabricante como Motorola, poseedor del Xoom, con Google podría acelerar la adecuación del sistema a la experiencia táctil que requieren estos dispositivos.

Antes de abandonar el tema “tablet”, no olvidemos tampoco que Apple se siente la inauguradora del sector, lo que la anima a demandar a quien copia la idea, algo que con la cartera de patentes de Motorola podría tomar otro rumbo, disuadiendo a los chicos de Steve Jobs de seguir por ese camino.

Por último no podemos dejar pasar otras propuestas que Motorola ha estado desarrollando en los últimos años, una de ellas son los llamados set top boxes, unidades de grabación y reproducción para el televisor del hogar que tan bien podrían complementarse con el Google TV, una aventura que anda de capa caída.

En definitiva, también en este segundo apartado Google debe darle la razón a Apple, una empresa de éxito no solo debe hacer buen software, también debe construir sus propios dispositivos, o al menos diseñarlos y controlar su fabricación. Google ha comprobado que la compañía que ofrezca soluciones digitales satisfactorias debe controlar tanto el aspecto físico como el de software, algo que Apple lleva haciendo años con grandes resultados.

Cómo afecta a Apple

¿Supone este movimiento de Google una amenaza para los intereses de los de Cupertino? Yo no lo creo así, quizás sea al contrario, poco a poco Google y Apple se mirarán en igualdad de condiciones, lo que relajará a ambas empresas e igualará la cuota de mercado que las dos poseen. Hay que entender que Google no podrá mantener una imparcialidad entre todos sus socios teniendo un fabricante en sus filas que deberá generar ganancias y crecer más que los demás. Motorola será la primera en innovar, la primera en adoptar nuevas actualizaciones, y será la primera que ofrezca los siguientes Nexus… o sea, será la marca favorita de los fandroids.

A medida que Google se cierre en su Motorola en los próximos meses y años, el resto de fabricantes diversificarán sus terminales por los diferentes sistemas operativos existentes mucho más de lo que lo hacían ahora, aumentando su desconfianza y recelo, un caldo de cultivo idóneo para que Apple continúe imponiendo su saber hacer, su estabilidad y su imagen de empresa confiable, algo que los usuarios saben apreciar.