Parece que poco a poco, la muerte anunciada de Flash se va haciendo una realidad. Hace un mes os contábamos el lanzamiento de Swiffy, una utilidad que nos ayudaba a convertir los archivos Flash en contenido HTML5. La herramienta hacía las delicias de muchos usuarios, pero sobre todo de los de iOS, que nunca han podido disfrutar de contenidos Flash, y a los que esta vez Google hacía un claro guiño, ya que aseguraba que su uso era ideal para iPhone e iPad.

Pero este no es el único ejemplo, y cada vez son más las compañías y pequeños desarrolladores que apuestan por el estándar de HTML5 en lugar de la tecnología Flash. De hecho, la propia Adobe ya lanzó Wallaby, una herramienta similar a Swiffy, y que ahora complementa con la liberación de una nueva utilidad.

Se trata de Adobe Edge, y nos permite realizar animaciones web HTML5. Enfocada a profesionales del diseño y a creativos, Adobe vuelve a dejar de lado a Flash pero no con la intención de abandonarlo. Para la compañía, el desarrollo de HTML5 parece ser ahora primordial, e insisten en que seguirán adelante con Flash ya que hay muchas cosas que aún no son posibles con la ya no tan nueva versión de HTML.

Edge apunta a proporcionar las herramientas necesarias para que los desarrolladores sean capaces de construir animaciones Web que en un futuro podrían llegar incluso a ser juegos sencillos. A día de hoy se centra en un motor de animación, pero los planes de Adobe son añadir soporte para diferentes elementos, entre ellos audio y video, utilizando por supuesto las etiquetas HTML5.

Los que quieran probarla, pueden hacerlo descargando una copia gratuita, ya que de momento se encuentra en estado de pruebas, y la versión final se espera para principios del año que viene.

Personalmente, creo que al actitud que ha tomado la compañía es la correcta. ¿Por qué luchar contra una tecnología estándar y con cada vez más futuro? En su caso la respuesta estaba clara, por que es competencia directa de Flash, pero eso no quita que se trate de dos herramientas muy diferentes, y como ellos mismos apuntan, con muchas diferencias a día de hoy.