Si sóis de aquellos que antes de empezar a leer un análisis de móviles váis directamente al final para leer las conclusiones resumidas que da el redactor, os lo voy a poner fácil. Ya os avanzo que la frase que pondré al final de mi Labs va a ser «el Samsung Galaxy S II es un terminal espectacular, y el mejor Android que puedes encontrar a día de hoy en el mercado».

Ir más allá, afirmar que se trata del mejor móvil que hay ahora mismo, ya son palabras muy mayores, dado que aquí entraríamos mucho más en el terreno de las preferencias individuales, y es que la comparación Android-iPhone ya sabemos que va mucho más allá de las simples especificaciones técnicas. Pero por mi parte, lo es, sin duda. Empezando por su precioso diseño, continuando por increible (y enormemente grande) pantalla, su excepcional rendimiento, su cámara de 8 MPX…

Eso sí, tal como veréis al final, y por increible que parezca, quizás las impresiones al final no son tan maravillosas como para adquirirlo al precio que sea… Hasta aquí puedo leer de momento. Pero vayamos paso a paso.

Especificaciones técnicas

Impresionante todo lo que se da cabida en este auténtico superphone:

  • Android 2.3 Gingerbread
  • Red GSM 850/900/1800/1900 HSPA+ 21 850/900/1900/2100
  • Pantalla de 4.27” WVGA 480 x 800 píxeles Super AMOLED Plus
  • Procesador de 1.2 GHz de doble núcleo
  • Cámara principal de 8 megapíxeles con auto focus y flash y cámara frontal para videollamadas de 2 Megapíxeles
  • Reproducción de video Full HD 1080p en formátos MPEG4/H.264/H.263/DivX/VC-
  • Grabación de fideo Full HD 1080p a 30 fps
  • Conexión de 3,5mm para auricular y altavoz, Radio FM estéreo con RDS, Grabador de Voz
  • Bluetooth v 3.0 + HS, USB 2.0, Wi-Fi 802.11 (a/b/g/n), WiFi Direct, MHL, DLNA
  • Acelerómetro, Luz, Brújula Digital, Proximidad, Giroscopio
  • 16/32GB + microSD (hasta 32GB)
  • medidas: 125.3 x 66.1 x 8.49mm, 116g
  • Batería de 1650mAh

Unboxing

Por desgracia, no hay nada que pueda decir respecto a este punto. Uno es partidario de esta nueva política de packages minimalistas, con todos los accesorios «presurizados» en cajas de tamaño reducido pero estéticamente atractivas. Pero de ahí al hecho de recibir un terminal high-end con sólo los auriculares manos libres y el libro de instrucciones. Desconozco si es el formato habitual de envío de Vodafone, o el hecho de ser un modelo de prueba, pero con lo recibido, imposible analizar el unboxing.

Diseño

Estética muy elegante, con el color negro predominando por todo el terminal. En cuanto a los botones, tenemos los tres habituales de Samsung (Menú, Inicio, Atrás), más el volumen en el lado superior izquierdo, el bloqueo de pantalla/apagado en el superior derecho.

Todo ello encajado en un increible grosor de 8,49mm en el que prácticamente no cabe ni el conector minijack. Grosor que se ve minimamente «trampeado» en la parte trasera inferior, dado que allí vemos como tenemos algún que otro milímetro más, pero que no empaña en absoluto la sensación de «papel de fumar» del Galaxy.

Otra cosa que ayuda a dar esa sensación de estética conseguida, es el peso: unos irrisorios 116 gramos, bastantes menos que los 136 del iPhone 4 o el Xperia X10, y muchísimo más ligero que los 164gr del HTC Desire HD, por poner unos ejemplos.

Hay que señalar uno de los contras de este reducido peso, y es la utilización de un material francamente mejorable respecto a la carcasa posterior. Se trata de un plástico que dentro del conjunto, y mientras el móvil permanece sin abrirse, no desentona en absoluto, y contribuye a la ligereza y sobriedad del mismo. Pero al abrirlo para extraer la SIM/tarjeta de memoria, es cuando nos damos cuenta de lo mejorable que es este plástico ligero y que promete ser fácilmente rompible. Algo de aluminio en color negro hubiera quedado francamente mejor

Pantalla

La pantalla del Galaxy S II se merecería un Labs por sí sola, y es que es ESPECTACULAR, con mayúsculas.

Por si la definición, el contraste, el brillo y el tamaño no fueran suficientes, Samsung ha decidido dotar de otra gran característica a la pantalla, y es ese Gorilla Glass de efectos milagrosos. Y por desgracia, he tenido la ocasión de probarla en mis carnes. Podría disimular diciendo que he probado la resistencia del móvil de forma consciente y a fondo, siguiendo métodos predeterminados y balblabla… pero no, admito que se me ha caido un par de veces por despistes tontos. Y aún así, esos despistes me han servido para ver que donde mi Desire se llenava de arañazos y ralladuras, el Galaxy se queda impoluto. Una de las caidas fue especialmente grave y contra un suelo duro, y aún así, tras unos segundos de limpieza frenética con un paño, lo que parecían unas ralladuras acabaron convirtiéndose en simples manchas de polvo felizmente desaparecidas.

La mejor de las conclusiones en este caso, es ver que después de casi un mes de usar el Galaxy como móvil habitual, sin ningún tipo de protección, la pantalla estaba exactamente igual de impoluta que el primer día.

En cuanto al resto de características de la misma, mejor no extenderse en detalles técnicos y simplemente decir que es una gozada a la vista, que hará que canceles el regulador automático de brillo para ponerle un nivel manual más elevado de lo recomentable. Algo tan ilógico desde el punto de visto de duración de batería, como necesario para disfrute personal y ajeno de lo que aportan esas casi 4,3 pulgadas de tecnología Super Amoled Plus con resolución de 480×800.

El principal handicap que puede encontrársele a esta parte del Galaxy es el enorme tamaño que tiene. Para muchos usuarios (y especialmente para el sector femenino), 4,27 pulgadas son demasiadas pulgadas, e implican una seria incomodidad a la hora de llevar un móvil encima en el día a día. Para otros muchos (entre los que me incluyo), los pros son mucho mayores, y es que la lectura de mails, la navegación por internet, el detalle de las fotografías, etc… es mucho, muchísimo, más cómodo de hacer con este tamaño.

Si además, en este caso, vemos como tantas pulgadas no hacen que el móvil agote la batería en unas pocas horas, ni tampoco lo convierten en un ladrillo intransportable gracias a su delgadez y poco peso… ¿qué más se puede pedir?

Teclado

Cumple su cometido prefectamente aunque se situa a un nivel inferior al prácticamente inmejorable teclado de iPhone o el de HTC Sense. Teclas espaciadas que, aunque pequeñas, permiten una escritura rápida aunque con algunos fallos hasta que no se le coge el truco. Eso sí, muy mejorable la distribución de algunos símbolos. Y es que no puede ser que para poder insertar símbolos tan habituales como «?», «!» o una simple coma, tengamos que darle al botón de símbolos para seleccionarlo desde otra pantalla. Es una pérdida de tiempo y de paciencia enorme a la hora de escribir. Por suerte, ya se sabe que en el Market podemos descargar varios teclados que nos ayudarán a solventar estos pequeños inconvenientes. En mi caso, y tras probar Swype y SwiktKey, me he quedado con éste último.

Cámara

8 MPX son muchos megapíxels, aunque todos sabemos que en el fondo, lo que cuenta es la calidad de la óptica. Estoy totalmente en contra de esta loca carrera por tener cuantos más megapixeles mejor en un smartphone. Para mí, 5 megapixeles son más que suficientes para el objetivo habitual de las fotos hechas con un móvil (echarles un vistazo muy de vez en cuando o pasarlas al ordenador para dejarlas allí criando polvo), y a partir de ahí, la carrera tecnológica debería ser para mejorar la calidad de las mismas, no el tamaño.

En cualquier caso, la calidad de las fotos capturadas por un Galaxy S II es realmente buena. Eso sí, sigue sin ser tan excepcional como para jubilar definitivamente tu cámara digital, y el doble LED no ayuda (¿por qué narices no se deciden a poner un flash de Xenon?).

Un problema que me he encontrado es lo que parece un fallo del autofoco en el modo macro. Y es que en mi caso no ha habido manera de sacar fotos nítidas de objetivos muy cercanos. A continuación podéis ver un par de ejemplos.

En cuanto al vídeo, los actuales procesadores dobles permiten virguerías como grabaciones a 1080p y 30 FPS, algo que no hace tanto tiempo parecía imposible hacer con un móvil. Ver el vídeo en su resolución original.

Todo este potente hardware, además se ve reforzado por las aplicaciones específicas que Samsung ha decidido adjuntar de fábrica en el terminal. Así, para las imágenes tenemos la app «Editor de Fotos», y para el vídeo el «Realizador de Vídeo». No aportan nada especialmente novedoso, pero sí que se trata de títulos útiles y curiosos para aquellas ocasiones (pocas, muy pocas en mi caso) en que nos ponemos a juguetear con lo que acabamos de capturar con la cámara.

Conectividad

La recepción es mejorable, tanto las señales WiFi como 3G llegan más débiles que, por ejemplo, en mi HTC Desire. Respecto a la cobertura GSM, sin problema ninguno al hacer/recibir llamadas o mensajes SMS.

Para conectar el Galaxy por USB al ordenador, necesitas descargar el software Samsung Kies desde la sección soporte de la web del fabricante. Un proceso un tanto farragoso en comparación con el de otras marcas, donde el móvil es reconocido como un disco de memoria.

Actualizaciones

Con sólo unas semanas de vida, el Galaxy S II ya ha recibido un par de actualizaciones a través de Samsung Kies (sin opción a hacerlo a través de OTA, algo que debería cambiar por parte de Samsung), la última de las cuales (KE7) supone un mejor rendimiento de la batería, mayor eficacia y rapidez en el GPS, y los aspectos habituales de «mejor rendimiento del terminal y soluciones de bugs diversos».

Sobrecalentamiento

Desconozco si será un fallo del terminal o si más bien es algo normal por la utilización del procesador de doble núcleo, pero el calentamiento de la parte posterior del Galaxy a la hora de realizar ciertas actividades es realmente notorio. Es algo especialmente preocupante a la hora de jugar o de utilizar algún sistema VoIP: la zona posterior donde se encuentra la cámara sufre un aumento de temperatura nada agradable y que convendría que Samsung revisara con detalle.

Batería

A pesar de llevar unos potentes 1650mAh de batería, muchos pensábamos que la enorme pantalla de 4,27 pulgadas los consumiría como si de un simple chupito de horchata en pleno verano se tratara. Pero no, aquí es donde la tecnología OLED de la pantalla y el doble procesador se notan, para ver como la duración para un uso habitual (correos, música, navegación por 3G y WiFi, juegos, WhatsApp activado, etc) se va hasta 1,5/2 días aproximadamente, con lo que se situa por encima de la media habitual.

Aplicaciones

El Galaxy lleva de fábrica varias aplicaciones de utilidad diversa. Además de los Editores de Fotografías y Vídeo ya mencionados anteriormente, contamos también con los hubs Social, de Música, de Juegos y de Lectura. En el siguiente vídeo podéis ver una rápida presentación de lo que significa cada uno:

Tenemos también Kies Air, que nos permite conexiones WiFi del PC al móvil, sin necesidad de usar cable y sin tener que instalar ningún software en el PC.

Con AllShare, podemos compartir contenidos multimedia con otros dispositivos compatibles redes mediante redes WiFi.

Tenemos también Samsung Movies, con la cual podrás adquirir películas para visionarlas en el mismo móvil. O también en la pantalla de tu tele, y es que por muy grande que sea la pantalla del Galaxy, hay cosas que siguen pareciéndome inviables hacer en un móvil, y ver una peli entera (y más si es de acción) es una de ellas.

Eso sí, para hacerlo tendrás que comprarte el cable con conexión HDMI, porque no viene en el pack.

Navegador

Este apartado habría que ponerlo entre paréntesis, y es que se trata de unos problemas que me he encontrado con el navegador que viene por defecto, pero que podrían deberse a problemas puntuales del terminal de prueba. Y es que haciendo una búsqueda rápida por Google, no he encontrado a otras personas a quien les pase lo que a mí: el navegador es terriblemente lento a la hora de abrir las páginas, y además no configura debidamente las páginas abiertas. No alinea correctamente los textos, por lo que la lectura de una página se torna algo harto desesperante. Se ha instalado el Dolphin Browser, con iguales resultados. Lo dicho, aún tratándose de un caso que podría ser puntual de mi terminal, no quería dejar pasar la oportunidad de mencionarlo.

Pros

  • Increíble pantalla, tanto la calidad como la sensibilidad
  • Rendimiento del procesador de doble núcleo
  • Estética atractiva (incluyendo delgadez extrema)
  • Calidad de la cámara

Contras

  • Calentamiento excesivo
  • Teclado mejorable
  • Fallos aislados (modo macro de la cámara, problemas con navegador)
  • No lleva el cable HDMI de fábrica

Conclusión

Es curioso lo que me ha pasado con este móvil. Viniendo como vengo de un HTC Desire, inicialmente el cambio es brutal. Las dimensiones y la claridad de la pantalla, la delgadez, la estética, la cámara… todo impresiona. Se lo enseñas a los amigos y alucinan tanto o más que tu. Lo miras y lo remiras y de verdad que te lo comerías. ¡Esto sí es moderno y no el ladrillo de la Desire!

Pero hete aquí, que cuando has acabado las pruebas y vuelves a guardarlo en su caja para sacar de nuevo la Desire… Vaya por Dios, que tampoco hay tanto cambio. Sí, de acuerdo, el Desire es mas grueso, y mucho más feo, y la pantalla más pequeña, y no tan clara, y la cámara peor, y quizás un poco más lento… pero a ver un segundo, que resulta que hago exactamente lo mismo con él sin prácticamente ninguna diferencia, y en el fondo incluso es más pequeñito y transportable.

El Galaxy enamora, pero no representa ninguna revolución (ni siquiera una evolución especialmente grande), así que una de las preguntas que más me he hecho durante estos días en que lo he estado probando, ha sido ¿Es necesario adquirir un smartphone de doble procesador? Y sinceramente, la respuesta ha sido un rotundo «no».

Me explicaré. El terminal va como una bala, las aplicaciones se abren a la velocidad de la luz, no hay retardos, no hay cuelgues… Pero en el fondo, tampoco hay tanta diferencia con móviles más antiguos como puede ser mi HTC Desire. Y es que mi Desire, aún estando ya con la memoria a rebosar y con muchas exigencias debido a las mil y una aplicaciones instaladas y desinstaladas, no desentona para nada en cuanto al rendimiento general. Quizás, sólo quizás, vaya un poco más lento al abrir el reproductor MP3 y tener que leer las miles de canciones almacenadas en la tarjeta externa. Quizás le cueste un poco más reproducir un vídeo en youtube. Y algún que otro quizás… pero os aseguro que no es nada especialmente significativo ni, mucho menos, alarmante.

Doy por sentado que en los tiempos venideros, el Android Market ofrecerá una serie de aplicaciones y juegos que el uso de un procesador doble permitirá hacer funcionar de forma mucho más fluida. O incluso que si no dispones de un doble procesador, no podrás utilizar. De acuerdo, pero a día de hoy eso no es así. Y para cuando lo sea, es posible que ya tengamos un Samsung Galaxy S III entre nosotros.

Así que, para concluir, pasemos al punto siguiente.

¿Recomiendo la compra de un Samsung Galaxy SII?

No me queda más remedio que dar esa respuesta que tanto odio: depende.

Si tienes un móvil ya antiguo y con prestaciones muy bajas, adelante. Es decir, si tienes un Nokia con Symbian o una Blackberry, y te gustaría hacer un upgrade para tener un smartphone más actual, con un SO más sofisticado y con todo un enorme ecosistema de aplicaciones, adelante, cómpratelo sin dudarlo. No encontrarás alternativa mejor. Y más aún teniendo en cuenta que ya está disponible en operadoras y por tanto su coste puede ser realmente asequible. Si ya tienes un Android o un iPhone, incluso si no son los más actuales… guarda tu dinero y resérvalo para la próxima generación.