En épocas donde Google lanzó finalmente su propia red social, hay dos cuestiones importantes que debe tener en cuenta la compañía, aprendiendo de sus propios errores y de los cometidos por su gran rival Facebook: respetar la privacidad de los usuarios y facilitarles la descarga de la enorme cantidad de información que almacenan en sus servidores. Mientras que el primer aspecto es complejo y requiere de un trabajo cotidiano, la exportación de datos acaba de volverse muy sencilla, gracias al nuevo servicio Google Takeout.

Hace ya varios años que el gigante de las búsquedas impulsa el Data Liberation Front, una iniciativa cuyo objetivo es permitir que los miembros exporten los contenidos que generan o importen los creados en otros sitios. En su sitio oficial se explica, servicio por servicio, cómo efectuar este proceso que a veces es algo engorroso.

Pero ahora, esto es mucho más simple. Con pocos clics, es posible obtener el material generado en Google Buzz, los contactos y círculos, todo lo que almacenamos en los Álbumes web de Picasa, los datos de perfil y las novedades de amigos en Google+. La descarga se realiza en un archivo zip y es posible elegir los servicios de los cuales se hará la copia.

A diferencia del procedimiento que implementó Facebook, donde los contenidos se guardan en ficheros HTML, Google lo hace en formatos que pueden leer otros sitios o aplicaciones: vCard, JSON o HTML con microformatos, de acuerdo con las posibilidades que ofrezcan los datos exportados.

Si bien no es un concepto nuevo de la compañía, esta herramienta llega justo cuando Google+ necesita dejar una buena imagen entre sus primeros miembros. Y fomentar la portabilidad de la información es una gran forma de hacerlo porque, en definitiva, todo lo que compartimos es de nuestra propiedad.