Si bien los rastreadores de Google funcionan automáticamente, la compañía se ha visto obligada más de una vez a ajustar de forma manual los resultados de búsqueda, ya sea debido a reclamos por DMCA, cuestiones como spam o phishing, e incluso supuestos errores. Pero claramente, bloquear más de 11 millones de sitios no es algo que veamos todos los días.

La medida afecta solamente al dominio .co.cc. Según Matt Cutts, responsable del equipo anti-spam, esto es consecuencia de un sondeo del cual surgió que las páginas que utilizan dichas direcciones, alojan contenidos de baja calidad o no deseados.

El problema es que, aunque nosotros observamos la URL como si se tratara de un dominio más, en realidad es un subdominio que pertenece a una empresa coreana. La misma ofrece alojamiento gratuito, así como la posibilidad de registrar 15 mil direcciones pagando mil dólares (unos 700 euros). Es decir, un verdadero regalo para los spammers.

Así fue que se detectaron casi 5 mil ataques surgidos de sitios de este tipo, solamente en la segunda mitad de 2010. De acuerdo con lo que indicó la propia firma que los ofrece, tendría alrededor de 11,3 millones de dominios registrados, o sea más que los .org y .uk juntos.

Ese fue el motivo que llevó a tomar esta decisión drástica, que no sólo afecta a quienes hacen mal las cosas, sino que también trae consecuencias para quienes tienen webs legítimas. Ese es el caso de Cultural Blueprints, que pertenece al Consejo para las Artes de Nueva York y se quedó sin el tráfico proveniente de Google.

Aunque es lógico que el buscador intente protegernos de las distintas amenazas que hay en la red, es necesario lograr un equilibrio entre la seguridad y los efectos negativos que pueden traer los bloqueos indiscriminados. Mucho más si tenemos en cuenta que también hay spam y malware en servicios de Google como Blogger, Sites y hasta Docs.