La resolución del juez Carl Carneski dejó a HTC entre la espada y la pared. Como ya sabemos, Apple demandó a HTC por violación de patentes y el juez de la Comisión de Comercio Internacional (ITC) dictaminó que la compañía asiática infringió dos de ellas. Durante la conferencia Google’s Mobile Revolution, en Tokyo, Eric Schmidt se dio tiempo para opinar sobre lo que calificó como “juegos legales”, afirmando que la compañía de Cupertino no saldría avante.

Refiriéndose al éxito de Android, Schmidt mencionó que “los competidores están respondiendo con demandas, al no poder hacerlo con innovación” –aunque sin mencionar directamente a Apple–. Como explicaron nuestros compañeros de ALT1040, la guerra de la compañía de la manzana no es contra HTC, sino contra Google; peleando batallas en otros frentes contra fabricantes como Samsung y Motorola.

Eric Schmidt no entró en detalles sobre cómo ayudaría Google a detener a Apple en su intento de no permitir al fabricante taiwanés importar sus smartphones al mercado de Estados Unidos, pero mencionó que no le preocupa y dejó en claro que “se asegurarían de que [HTC] no perdiera la batalla”.

Este culebrón abre el interminable debate entre fandroids y Apple fanboys sobre si la compañía de la manzana está en lo correcto por evitar que lo plagien o si Google tiene la razón por lo absurdas que pueden ser las patentes de software.

Personalmente, la campaña de atacar a la competencia a través de los tribunales por parte de la compañía de Steve Jobs me parece poco ética, cuando menos. De salirse Apple con la suya, los mayores afectados seremos los consumidores; al debilitarse la competencia, reduciéndose las opciones al momento de elegir nuestro smartphone y aumentando los precios. De lo que estamos seguros es que, desde hace mucho tiempo, Apple ha dejado de ser el chico bueno o el underdog y se ha convertido en un gigante con actitudes que cada vez nos recuerdan más a Microsoft.

Vía: TechCrunch