Estamos en medio de las vacaciones de verano en Europa, en lo que menos piensa un estudiante ahora mismo es en las clases a las que va a tener que volver en septiembre, pero hay quienes ya se están preparando.

Es curioso que aun, estando en 2011, cuando hablamos de material escolar aun tengamos que estar hablando de muchos libros, bastante caros, que todos los años debes de comprar nuevos, o de segunda mano. Es seguramente una de las razones más obvias para darse cuenta que la enseñanza, de avanzada nada de nada.

En España y en otros países como Argentina o Chile muchas escuelas se presentaron a proyectos locales para que sus estudiantes pudiesen tener un netbook y así estudiar con este portátil, barato, no muy potente, pero que al final se convertía en una herramienta mucho lo más práctica que media tonelada de libros de texto. En lo que se refiere a estos programas, su futuro se veía bastante interesante, más que nada porque se iniciaron en un momento donde lo mejor que se tenía para que alguien estudiase de forma «digital» era un netbook. Pero en muy poco tiempo hemos tenido dos nuevos dispositivos que cambian por completo este planteamiento. Los netbooks han pasado a ser una herramienta que se veía interesante, a un ordenador que muchos han guardado en sus cajones gracias a las tablets y los lectores de ebooks.

Son estos últimos donde en realidad parece estar el verdadero interés de la enseñanza, y sobre todo, de las editoriales que hacen los libros de texto para escolares. Es una herramienta mucho más ligera que los netbooks, con una batería muy superior y sobre todas las cosas que se puedan decir de los ebooks, es my cómodo de leer.

Quizá la parte negativa de los ebooks como formato para la enseñanza es que no permite mucha interacción con una red local de estudiantes. Con netbooks se podían usar aplicaciones colaborativas, acceder a internet para buscar información y sobre todo tener una serie de aplicaciones y opciones que algo tan básico y simple como un lector de ebooks no puede ofrecer hoy en día. Ten en cuenta que da igual de que dispositivo estemos hablando, si es en la educación seguramente el más barato es que el finalmente triunfe.

Ahora Amazon, en pleno julio, está empezando a ofrecer a los clientes de EE.UU. las primeras promociones para sus ebooks escolares del año que viene. Pero el sistema de Amazon tiene una vetaja sobre cualquier otra plataforma, y es que está disponible para casi todos los sistemas operativos que te puedas imaginar.

Si tienes un Amazon Kindle estos ebooks son compatibles, pero también si tienes un iPad, o un smartphone Android, un iPhone, incluso un ordenador PC o Mac. Hasta se puede acceder mediante la versión web para acceder a tus libros.

Con descuentos de hata el 80% respecto a la versión impresa, y viendo el precio medio de un libro de texto, no creo que muchos padres vean mal el gastarse el dinero en un lector de ebooks que pueda costar casi la mitad del gasto de libros escolares. Es más, Amazon ofrece una modalidad de alquiler de ebooks, por el que tu decides durante cuanto tiempo vas a poder acceder a este libro y cobrar a base de este tiempo, desde un mínimo de 30 días y hasta los 360 días de un año.

Pero volvemos al problema origina, el acceso a los libros es algo muy interesante, pero la falta de interacción con ellos puede resultar un problema. Kindle te permite añadir notas, pero la interacción ahí se queda.

Por eso es posible que lo próximo que se vea en las escuelas sea el uso de tablets, sobre todo de las tablets más baratas con Android, que permite crear una aplicación colaborativa entre usuarios de una misma clase, así se podría incluso compartir libros electrónicos en la misma clase, asegurándote que todo el mundo tenga la misma versión, con sus anotaciones locales, pero siempre en una forma de colaboración, que es en gran parte la ventaja de las tablets. Eso si, es difícil que al final veamos algo así por la simple razón del precio. Una tableta barata no suele ser más o igual de barata que un lector de ebooks, demonios, a este paso incluso los netbooks son igual de baratos que las ebooks, los pocos modelos que aun quedan en las tiendas, que hace bastante no se renuevan.

Vía: NeoWin