Foro TIC y Sostenibilidad - Cloud Computing I

Alguna que otra vez hemos hablado de GreenIT, una tendencia que busca la reducción del consumo energético vinculado a las tecnologías de la información. Está claro que una reducción del consumo energético trae parejo una reducción de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y, en el caso del mundo IT, las emisiones vinculadas a las tecnologías de la información suponen un 2% del total de emisiones a nivel mundial, prácticamente lo mismo que la industria aeronaútica. Ayer se inauguró en Sevilla la IV edición del Foro TIC y Sostenibilidad que, precisamente, incluía una mesa redonda con representantes de la industria TIC que ofrecieron su visión sobre el Cloud Computing, la virtualización y el GreenIT.

La mesa redonda, moderada por el Coordinador de Política Informática de la Junta de Andalucía, contó representantes de HP, Vodafone, Microsoft, Google, Arsys y ESRI España que, desde distintos puntos de vista, dibujaron un cuadro muy interesante de lo que puede aportar el cloud computing, la virtualización y el GreenIT a la reducción de gastos en las empresas y contribuir a la preservación de nuestro entorno.

Siempre que hemos hablado de Cloud Computing hemos hecho especial énfasis en el hecho que este modelo de gestión permite una drástica reducción de los tiempos de provisión de los servicios, la abstracción de la operación y el mantenimiento de los sistemas y, sobre todo, una democratización del acceso a la tecnología. Sobre este último punto, Héctor Sánchez, Director de Tecnología de Microsoft Ibérica, comentó que gracias al cloud computing, se eliminaban las barreras de entrada que impedían el acceso a la tecnología, permitiendo que cualquier tipo de empresa pudiese acceder a infraestructuras y servicios que, por sus recursos, no podrían desplegar y mantener. Además, según comentó Sánchez, la adopción del cloud computing puede suponer un 80% de ahorro, un 50% en costes de operación y entre un 30%-60% en costes energéticos.

Pero el cloud computing no es, únicamente, un ahorro en mantenimiento de infraestructuras sino que, junto a la virtualización, forman parte de los pilares básicos del GreenIT. Olof Sandstrom, responsable de operaciones de Arsys, ilustró la ineficacia de muchos centros de datos con un ejemplo muy sencillo:

No tiene sentido utilizar autobuses de 72 plazas para transportar a 4 viajeros solamente

Según Sandstrom, la gran mayoría de servidores están por debajo del 10% de uso y, durante pocas horas al día, tienen un pico del 80% de carga; por tanto, la mayor parte del tiempo, las infraestructuras están ociosas, consumiendo electricidad y ocupando espacio en los centros de datos. Gracias a la virtualización, en 2 años, Arsys ha pasado de tener 3.500 servidores en producción a 5.000 servidores, pero desde el punto de vista de máquinas físicas han pasado de 3.500 a 2.500. Al bajar el número de servidores físicos, y aumentar los virtuales, han mejorado la ocupación de los recursos lo cual redunda en reducción del consumo energético y, por tanto, de emisiones de gases.

Foro TIC y Sostenibilidad - Cloud Computing II

Francisco Ruiz, Manager políticas Públicas y Asuntos Institucionales de Google España y Portugal, se centró en la apuesta de Google por la eficiencia energética y las tecnologías verdes.

Ruiz expuso que Google es una compañía joven, no llega a los 13 años, y desde sus inicios siempre apostó por las tecnologías verdes y la auto-generación de energías limpias como base del funcionamiento de la compañía. Han llegado a un punto de eficiencia energética en el que un PC consume más energía al realizar una búsqueda en Google que la energía empleada en la generación de los resultados que se presentan al usuario. Tender hacia emisiones cero es una de las líneas estratégicas de la compañía, por ello producen y compran energías limpias.

Está claro que la consolidación de los centros de datos y la virtualización, pilares básicos del cloud computing y del GreenIT, son la senda que las empresas deberán seguir para conseguir un desarrollo sostenible además de mejorar la eficiencia del gasto, sobre todo, en época de crisis económica como la que vivimos hoy en día.