Varios internautas en Francia han denunciado en foros del país que YouTube podría estar siendo ralentizado por tres operadoras (Orange, Free y SFR). La denuncia habla de una ralentización que hace prácticamente imposible el visionado de vídeos de larga duración. Las operadoras los niegan, pero en Francia se teme que sea un movimiento de presión a Google para que “invierta”, una iniciativa apoyada por los proveedores por el que intentan que los medios de contenidos masivos inyecten dinero en la economía de las infraestructuras de las comunicaciones debido al gran consumo que existe.

Este movimiento viene dado por los datos aportados en muchas operadoras, quienes aseguran que sólo YouTube y el tráfico que generó, se multiplicó por dos respecto al año anterior. Entre los motivos del aumento se apunta la llegada de los vídeos en alta definición desde el portal o el éxito actual del streaming.

Aún así, el debate de fondo que más le importa a los usuarios son los términos en los que se está “negociando” la neutralidad en la red y sus principios. Cualquier ralentización o priorización de un ISP sobre un negocio en la red supone un claro atentado contra la misma. Un agravante que finalmente acabará repercutiendo sobre el usuario. Si los proveedores quieren que parte de la infraestructura sea “financiada” por los aglutinadores de contenido, muy posiblemente se acabe avanzando en una Internet de dos velocidades, donde la neutralidad en el red pasa a un segundo plano.