Uno de los dimes y diretes de la pasada semana fue el hipotético lanzamiento de un iPhone 4S en septiembre, una versión vitaminada con pequeños cambios estéticos respecto al iPhone 4. El teléfono llegaría a los Estados Unidos de la mano de T-Mobile y Sprint, que se sumarían finalmente al habitual binomio AT&T-Verizon.

Ayer mismo Apple publicaba varias ofertas de empleo que parecen confirmar, si no el lanzamiento de este nuevo modelo, sí el inminente soporte de Sprint al iPhone. Llama especialmente la atención la solicitud de un ingeniero próximo al área de Kansas City, a unos 32 kilómetros del cuartel general de la operadora en Overland Park (Kansas).

El ingeniero de marras sería responsable de «la interacción técnica diaria con una o más operadoras para realizar el seguimiento de las deficiencias reportadas«. También se encargará del testeo, trabajando con los equipos de desarrollo de software para garantizar que sus productos sean aprobados por las operadoras. Se pide experiencia en tecnologías GSM/GPRS, Edge, CDMA y UMTS.

Tras el fin de su exclusividad con AT&T, los acuerdos entre Apple y el resto de operadoras se lleva rumoreando largo tiempo ya. Sprint, que opera la segunda red CDMA más grande del país, siempre ha estado en el punto de mira. Todo apunta a que esta vez los rumores no resultan infundados.