Mientras la Ley Sinde está más cerca de su aplicación efectiva, múltiples plataformas para distribuir contenidos legalmente se preparan para desembarcar en España. Una de ellas es Voddler, una especie de Spotify dedicado a películas, que anunció sus intenciones de ingresar en territorio español luego del éxito que tuvo en Escandinavia.

El servicio nació en Suecia durante 2009, con la idea de ofrecer películas, series y documentales vía streaming. Desde sus inicios, contó con el visto bueno de la industria cinematográfica, que le permitió luego extenderse a otros países y hasta lanzar aplicaciones para móviles. Según cuenta la compañía, en 2010 reprodujo cinco millones de películas.

En estos momentos, la empresa está cerrando los acuerdos necesarios para dar sus primeros pasos en la tierra de Cervantes. Igualmente, ya se sabe que existirá la posibilidad de ver vídeos de manera gratuita (con publicidad) o abonando unos tres euros por película, algo que puede parecer elevado si lo comparamos con propuestas similares que ofrecen planes de tarifa plana.

La idea de Voddler es expandirse rápidamente en España, para lo cual ya está buscando beta testers en su sitio oficial, porque hay competidores esperando por lanzar sus propios servicios en breve. Uno de ellos es Digital+, que prepara un videoclub online, mientras que Netflix también estudia tener su versión española. Paradójicamente, la traba son las condiciones que ponen las entidades gestoras de derechos de autor, quienes todavía miran con recelo estos nuevos métodos de distribución. ¿Será capaz de superar esta importante barrera?