Después de todo el revuelo que se ha montado con el anuncio de Spotify sobre su tijeretazo a las cuentas gratuitas, mis compañeros JJ Velasco y Diego Fraga nos contaban sus opiniones sobre la jugada, primero planteándonos si dicho movimiento ha sido un acierto o un error, y después haciéndonos ver que hay alternativas al popular servicio sueco de streaming.

Como amante de la música y usuario de Spotify, a mi también me gustaría comentar por qué, pese a dichas medidas, creo que éste sigue siendo con diferencia el mejor servicio de música en streaming disponible hoy por hoy, y también por qué me quedo con Spotify en lugar de con otros servicios. Para ello trataré de hacerlo dando 4 razones.

Librería y calidad

El catálogo de música disponible en Spotify es sin duda su mayor arma. Ya no sólo hablo de los más de 10 millones de pistas disponibles con unas 10.000 más por cada día que pasa, sino de que se trata de una librería perfectamente organizada y etiquetada y que esta en una cálidad musical óptima en su totalidad. Cuando hablo de calidad óptima me refiero principalmente a dos cosas:

  • Bitrate, disponible nada más y nada menos que a 320kbps, con versiones para cuentas libres en 160kbps y 96kbps disponibles para móviles.

  • Fidelidad, las pistas que encontramos en Spotify están siempre perfectamente ripeadas y será raro o imposible escuchar un pop, clic u otros artefactos que suelen ser típicos de un mal ripeo o conversión digital de audio.

En cuanto a la organización, el catálogo esta perfectamente organizado y etiquetado e incluso dispone del artwork o carátula de los discos. Las excepciones son tal vez los años de algunos álbumes, cuyo incoherencia se debe a que se recoge el año de la edición concreta y no al de publicación del material.

Tengo que destacar ambos puntos ya que son el principal motivo de que Spotify sea infinitamente superior a otros servicios como Grooveshark, donde los usuarios son los que suben la música, y esto se nota. No hay un control de calidad. No todo el mundo tiene el mismo cuidado con sus colecciones musicales.

Funcionamiento

Pese a la alta calidad de las pistas y por lo tanto la cantidad de datos que debemos recibir de los servidores de Spotify, el funcionamiento del servicio es excelente. Rara vez he tenido problemas reproduciendo algún disco, y cuando los he tenido ha sido siempre culpa de mi conexión. Spotify no es nada agresivo de cara a nuestra conexión a Internet y consume tan sólo el ancho de banda necesario.

Las búsquedas y el acceso a las pistas son prácticamente instantáneos, la canción comienza a reproducirse tan pronto como pulsamos sobre ella, y cuando disponemos de varios temas en la cola de reproducción el cambio de uno a otro vuelve a ser cási instantaneo.

Precio

La librería y calidad de la que hablaba en los dos puntos anteriores tienen un precio. Por ella y desde que comenzó a ofrecer sus servicios, Spotify ha pagado la cifra de 40 millones de euros en derechos de autor, los cuales han sido cubiertos gracias a varias formas. La primera y principal fuente de ingresos, hasta ahora, eran los ingresos por publicidad. Para mantener Spotify abierto de manera gratuito era necesario emitir cuñas publicitarias entre canciones y mostrar banners. La segunda son las cuotas de sus abonados. Si los usuarios quieren deshacerse de dichas cuñas publicitarias, las cuales podían llegar a ser realmente molestas para los verdaderos amantes de la música, deben abonar una cantidad de dinero que les da derecho a música ilimitada y a algunas cosas más.

Abonando una cuota de tan sólo 4.99€ al mes obtenemos acceso ilimitado, y si abonamos 9.99€ además podemos disfrutar de una mayor calidad –aún si cabe– y de acceso desde nuestro dispositivo móvil. ¿Son estos precios elevados? Rotundamente no, si tenemos en cuenta que pagando la cuota obtenemos todo esto:

  • No tener que preocuparnos por comprar música. Cada disco vale entre 15€ y 20€, con Spotify tenemos 10 millones de pistas y 744 horas de música mensuales por el módico precio de 5€.

  • No tener que preocuparnos de almacenar nuestra música –en caso de que pudiéramos pagarla–, esta se encuentra en la nube.

  • No tener que preocuparnos de llevar nuestra música encima y de nuevo preocuparnos por la capacidad de nuestros reproductores.

  • Estamos pagando por la música que consumimos y por lo tanto contribuyendo al buen funcionamiento del negocio

No nos olvidemos de que para que un servicio así tenga futuro, debe ser un negocio viable y para ello ha de convencer y poder de acuerdo a todas sus partes: los grupos, las discográficas, los anunciantes, y por supuesto, a sus usuarios. A mi me han convencido.

Versión móvil

En cuanto a su aplicación móvil, comenzaré haciendo una pequeña comparativa con la de Grooveshark. He probado ambas aplicaciones en Android, primero la recién retirada del Market de Grooveshark y actualmente soy usuario de la versión móvil de Spotify.

He de decir que mientras Grooveshark no me terminaba de convencer debido al cambio radical entre calidad de sus pistas –unas se escuchaban muy bien y otras muy mal– y a los constantes problemas de conexión, incluso con las canciones de peor calidad, me decidí a probar Spotify. Me echaba para atrás mi tarifa de datos, la cual tras consumido un determinado ancho de banda bajaba su velocidad, lo que llegué a pensar que era la causa de los problemas de conexión en Grooveshark.

Sorprendentemente, he de decir que pese a disponer de una velocidad de conexión reducida, nunca he tenido ningún problema de conexión con Spotify Mobile, y al igual que en su versión estándar, la calidad de las pistas vuelve a ser sobresaliente. En este caso podemos elegir entre dos bitrates, 96kbps y 160kbps. Y os aseguro que ambas se escuchan de maravilla. Vuelve a haber ausencia de cortes en las canciones, el funcionamiento es sobresaliente, e incluso tenemos la posibilidad de hacer scrobbling allá donde estemos.

Conclusión

A día de hoy Spotify no sólo me parece el servicio de música más completo y mejor pensado sino que como ya he dicho más de una vez, este no deja de sorprenderme. Es una gozada poder consumir tanta música a un precio tan asequible y disfrutando de un servicio óptimo en todo momento.

Por supuesto, nada es perfecto, y en un futuro post os contaré cuales son a mi modo de ver las cosas en las que Spotify puede mejorar. Y vosotros, ¿que pensáis de Spotify?