Al parecer la crisis económica también afecto a estudiantes universitarios (aunque los estudiantes siempre estamos en crisis económica) y crearon un robot al que no le diera pena andar pidiendo limosnas en la calle o campus de universidades o, en el caso de ellos, que les para recaudar fondos para el centro de ciencias. Por supuesto, el enfoque que dieron los estudiantes cuando presentaron su creación, no tuvo nada que ver con lo que yo dije en líneas anteriores. Pero prácticamente es lo mismo.

Don-8r es el nombre que le pusieron al robot, la función principal -prácticamente la única- es salir a la calle y pedir donaciones para fundaciones y organizaciones benéficas.

La manera de solicitar las donaciones es a través de un parlante y una sexy voz robótica. La estrategia para mantener a las personas metiendo y sacando su mano del bolsillo es que cada vez que se introduce dinero o moneda, Don-8r se desplaza siguiendo los pasos de quien tenga cerca.

La verdad es que no es una mala estrategia para conseguir dinero destinado a fundaciones benéficas. No es alguien que te pondrá mala cara si decides no colaborar. Por supuesto, al momento de que algún mal intencionado lo tome como una forma de lucrarse, si puede ser visto de mala manera.

Pero pensándolo bien, no parece tan mala idea crear un robot limosnero, sino miren lo feliz que hace Dona a la personas que pasan frente.

Vía: Neotorama