Neelie Kroes

Últimamente, entre los cierres de páginas en Estados Unidos y los posibles cierres en España, la actualidad relacionada con los gobiernos y la red, andaba teñida de negro. De vez en cuando, alguna que otra pequeña alegría nos hemos llevado en torno a la neutralidad de la red, como por ejemplo, cuando el gobierno británico anunció que Sir Tim Berners-Lee asesoraría a los operadores británicos en esta materia, pero hoy parece que, por fin, la mala racha parece que va a pasar porque, según se anuncia en la prensa, la Comisión Europea presentaría mañana un informe en el que se prometen medidas estrictas que garantizarán la neutralidad de la red a los ciudadanos europeos.

Según parece, la Comisión será tajante y dará un ultimatum a los operadores que apliquen restricciones en el uso de aplicaciones a sus clientes, ya sea por bloqueo del servicio o la degradación de aplicaciones P2P o de VoIP. Tras la consulta pública que realizaron el otoño pasado, Skype pidió ayuda a la Comisión y le pidió que adoptase una posición clara frente a la neutralidad de la red, algo que parece que llegará mañana con posibles cambios en la legislación comunitaria que prohíban el bloqueo de servicios y supongan el destierro de las diferenciaciones de tráfico injustificadas.

Para Bruselas, las prácticas que llevan a cabo algunos operadores son inaceptables y, además, chocarán con el paquete regulatorio que entrará en vigor el próximo 25 de mayo, momento en el que las compañías tendrán 6 meses para demostrar que han abandonado este tipo de actuaciones y, por tanto, que no realizan discriminación del tráfico que cursan a través de sus redes.

Sin embargo, esta decisión de la Comisión Europea puede chocar con la decisión de algún que otro gobierno, como por ejemplo el español que, a través del Ministerio de Industria, apoyó el bloqueo, restricción o gestión de tráfico siempre que responda a estrategias de carácter comercial, es decir, que dejaron la puerta abierta a los operadores a que pudiesen aplicar restricciones bajo un supuesto, para mi gusto, un poco dudoso.

¿Y qué pretende garantizarnos la Comisión? Las líneas generales son:

  • Prohibir el bloqueo de servicios y evitar la aplicación de limitaciones de velocidad en servicios de P2P
  • El usuario es libre de poder utilizar los servicios que quiera sobre el paquete de datos que tenga contratado
  • Los operadores deberán tener mayor transparencia en sus tarifas y no caer en prácticas de publicidad engañosa, por tanto, deberán especificar, claramente, la velocidad que obtendrán los usuarios. Además, pondrán los mecanismos necesarios para que los usuarios puedan cambiar de operador en el máximo de un día.
  • El 15 de mayo, los estados miembros deberán transponer estas recomendaciones en sus legislaciones y, a partir de esa fecha, se contarán 6 meses para evaluar su aplicación y que la Comisión pueda plantear nuevas directrices o normas.
  • La libre competencia es la que garantiza que los usuarios puedan encontrar el operador que se adecue a sus necesidades.

La comisiaria Neelie Kroes, además, promete que si, transcurridos los seis meses de plazo que ha dado para la aplicación de todas estas medidas, el sistema sigue sin funcionar adecuadamente y, por tanto, se sigue sin garantizar la neutralidad de la red, impulsará un cambio legislativo para corregirlo.

Declaraciones como éstas son grandes noticias, de hecho, ya iba siendo hora de que se garantizase la neutralidad de la red en el viejo continente porque, poco a poco, los operadores (con el apoyo de los gobiernos) tenían cada vez más arrinconados a los consumidores. Supongo que, como todo, tendremos que dejar pasar cierto tiempo, ver cómo se realiza la aplicación en España, la regulación que se hace y, sobre todo, si la inspección que promete hacer Bruselas se hace y, en el caso de encontrar algún incumplimiento, se actúa al respecto.

Desde luego que, al menos, en Bruselas, han dado un gran espaldarazo a los usuarios y se ha dado un gran paso, de cumplirse el contenido del informe, al reconocer la neutralidad de la red como un derecho de los usuarios.

Imagen: El Mundo