iPad 2 con su Smart Cover

Hoy hace tres semanas del lanzamiento del iPad 2 en Estados Unidos y todavía son comunes las colas cada mañana a las puertas de las Apple Stores. Mientras tanto, en las tiendas online de los distintos países el plazo de entrega estimado es de 3 a 4 semanas. Está claro que hay una gran demanda por la nueva tableta y al igual que pasó con el modelo de primera generación la capacidad de fabricación de Apple no es suficiente para satisfacerla, con el agravante añadido de los problemas de abastecimiento que está causando en la industria la desgraciada catástrofe de Japón.

Ante esta situación llegan noticias que afirman que Apple estaría tomando medidas para asegurarse un suministro adecuado y mantener sus planes de producción. Por un lado DigiTimes afirma que los de Cupertino habrían aceptado absorber el incremento de costes a cambio de envíos sin problemas a lo largo de la cadena. Así los proveedores de Apple no verían afectados sus beneficios por los mayores precios derivados de la carestía de materiales y componentes, y los compradores finales tampoco veremos afectado el desembolso final. Las **inmensas reservas de capital **que ha ido atesorando la compañía le dan el margen de maniobra necesario para dar un paso así.

Por otro lado Taiwan Economic News anuncia la contratación de un nuevo fabricante de paneles LCD, AU Optronics Corp. Al parecer Apple ha acordado un precio hasta tres o cuatro veces mayor que el habitual a cambio de reservarse una gran parte de las pantallas de mayor calidad del fabricante. Todos estos pasos son necesarios para cumplir el objetivo de producción, que los rumores sitúan en cuatro millones de unidades al mes a partir del verano, unas cifras escalofriantes para un producto cuya utilidad era tan cuestionada hace un año.

Ahora está claro que la fiebre por la tableta de Apple se ha convertido en una auténtica pandemia. Además de las colas y las esperas en las tiendas el público busca todas las maneras posibles de hacerse con un iPad 2, y no es de extrañar porque todo el que lo prueba queda encantado. Incluso el stock restante del modelo de primera generación se está agotando a buen ritmo, con el modelo Wi-Fi de 16 GB ya desaparecido. Y aún así hay quien no ve claro el futuro de las tabletas o quien cree que todo es puro marketing. Ojalá fueran unos pocos más y así habría más iPad para nosotros, ¿verdad?