Durante el fin de semana, Twitter tomó la polémica decisión de controlar muy de cerca los clientes desarrollados por terceros y evitar que aparezcan nuevos. Pero más allá del hecho en sí, me llamó la atención un dato del comunicado que anunció esta novedad: según la red de microblogging, el 90% de los usuarios accede a través de aplicaciones oficiales, algo que puede generar dudas si investigamos el timeline un rato. Y justamente, eso hizo la compañía de estadísticas Sysomos, la cual indicó que sólo se trata del 58%.

Para ello, se analizaron 25 millones de tweets publicados durante el 11 de marzo, fecha en la cual fueron anunciados los cambios en la API. Y con la idea de obtener un panorama más preciso, se consideraron como oficiales todas las herramientas desarrolladas u operadas por Twitter: desde el sitio web hasta el Tweet Button, pasando por el servicio de SMS y las aplicaciones para móviles.

¿A qué se debe semejante diferencia? Resulta que Twitter contabilizó el número total de usuarios, mientras que Sysomos se basó exclusivamente en los tweets publicados. Aún cuando podemos discutir qué es realmente un miembro activo, lo cierto es que los clientes de terceros ganan mucho terreno a la hora de publicar contenidos.

Y justamente, el contar con un 42% del mercado entre quienes envían tweets, indica que cualquier novedad referida a las aplicaciones no es para nada trivial. Un ejemplo de esto lo podemos ver en UberTwitter (ahora UberSocial) y Twidroyd, dos de los productos más utilizados, cuya suspensión afectó a un número importante de personas.

Por eso, aunque Twitter nos indique que las herramientas no oficiales están casi en terapia intensiva, la verdad es que todavía gozan de buena salud. ¿Las nuevas políticas cambiarán esto?