Aquella primera impresión en la que nos parecia que los smatphones y las tablets no pasarían de ser un mercado simple y sin mucha atención por parte de los consumidores quedo totalmente enterrada. El segmento del mercado portátil sigue creciendo al punto de ser considerado por fabricantes como útil y beneficioso para sus empresas.

No es coincidencia que el aluvión de tablets que sigue manifestándose en el mercado siga tomando fuerza, por tal razón vemos tantos modelos (algunos con más de lo mismo) en el mercado mejorando las características de sus competidores y tratando de posicionarse entre los primeros. Un ejemplo de esto es la cifra (un millón) en pedidos que HTC alcanzó con Flyer.

Sin embargo, hay un grande que nos tiene un poco preocupados, quizá por enfocarse en periféricos y nuevas versiones de software. No podríamos decir con exactitud si es porque aún no consiguen el concepto ideal (ya que mataron a Microsoft Courrier) para incursionar en este nuevo mercado de móvil, simplemente no creen que estos años sean los ideales para lanzar una tablet o, en definitiva, están esperando sorprender con verdadero sistema operativo para este tipo de dispositivo.

Es fácil especular cuando no tenemos datos precisos del por qué Microsoft mantiene esta indiferencia por la tabletas sabiendo que ahora mismo es que estos dispositivos están en la cúspide de la popularidad. Pero más allá de indagar en el por qué, es interesante ver qué beneficios económicos estaría dejando pasar Microsoft por mantenerse abstinente ante esta ola de tabletas.

Según The Guardian, la indiferencia de Microsoft lo lleva a perderse beneficios de más de un billón de dólares. ¿Tanto, cómo es posible? Pues siguiendo los famosos análisis de Gartner, las tabletas siguen comiéndole terreno a los PCs y, al bajar las ventas de ordenadores, son malas noticias para Microsoft al no tener el respaldo al que están migrando los consumidores. La traducción en perdidas sería de 1.28 billones sólo en beneficios.

Todo merece un equilibrio y mientras Microsoft se mantenga indiferente ante un sector nuevo pero, que apunta a tener un futuro lleno de verdes, las cifras no mejorarán. Para mi, el principal error, es seguir comparando este tipo de dispositivos con los portátiles o querer igualarlas, la tabletas ya han marcado su territorio y la dirección a la cual se dirigen.

Ya Microsoft demostró que está apurando la llegada de Windows 8 que, según esperamos, será una versión bastante multimedia y con la suficiente versatilidad para competir con sistemas operativos móviles. En planes desesperados y apresurados no me extrañaría ver pronto alguna resurrección.