La versión 3.0 de Android queda temporalmente retrasada para desarrolladores (no para fabricantes). La razón que explican desde la compañía se debe a que no querían que los programadores la utilizaran de forma “no autorizada” a la vez que reportaría problemas de implantación que no se han corregido para los teléfonos.

Hace unos días, desde el foro de desarrolladores XDA se supo de la instalación de Honeycomb en un smartphone, en cuyo interior encontraron lo que podría ser el próximo lanzamiento de Google, Music App. Además, el retraso también se debería a que en principio la versión 3.0 solamente estaba preparada para tabletas y por lo tanto no era recomendado el uso en teléfonos. Andy Rubin, vicepresidente de Android, ha dicho al respecto que:

Para que funcionara en tabletas, realizamos pequeños ajustes, ventajas y desventajas de diseño. No pensamos lo que costaría que el mismo software se ejecutara en los teléfonos. Habría requerido una gran cantidad de recursos adicionales y ampliar nuestro horario más allá de lo que pensamos que era razonable. Así que tomamos un atajo. Seguimos siendo código abierto, no hemos cambiado El bloqueo durará unos meses.

Con esta decisión se abre la polémica, ya que muchos desarrolladores han alzado la voz ante lo que creen una medida desmesurada de la compañía. En primer lugar porque el código si estará disponible para los fabricantes, pero para ellos no. En segundo lugar, y hasta ahora, Google había mostrado en Android un sentido más “abierto” que otras como Apple, ofreciendo el sistema como Open Source, la apertura de la fuente del código sin problema alguno. Los propios desarrolladores dicen que la medida va en contra de lo que supone Android y el código abierto. Por otro lado, no es la primera vez que Google retrasa el lanzamiento del código fuente a la comunidad. Generalmente examina antes de un lanzamiento importante como es el de Honeycomb.

En cualquier caso la polémica está servida. Desde Google siempre han defendido a Android de otros sistemas como iOs por su carácter de código abierto, entendiéndolo como medio para ser descargado y ser usado libremente por la comunidad, ya sea en teléfonos, tabletas o incluso televisores. Entiendo que los desarrolladores quieran obtener el código antes del lanzamiento en masa para poder desarrollar, probar o testear a la vez que los fabricantes, pero seguramente Google ha visto que le daría demasiados problemas a la implantación. ¿Vosotros cómo lo veis?