El titular, auque pudiera parecer lo contrario, arroja más luces que sombras hacia el futuro de un producto de rotundo éxito al que parecía que le faltaba ganar en rentabilidad. Tal y como muestra un reciente informe de la IFPI (Federación Internacional de la Industria Fonográfica) sobre la música digital, Spotify es la segunda mayor fuente de ingresos en Europa, dicho de otro de modo, si durante el 2010 el servicio en streaming multiplicó el registro de número de usuarios, la compañía le pagó una suma más que considerable tanto a los sellos como a los artistas. Una situación que aún pareciendo dramática para la propia empresa, ha acabado dándole beneficios.

Hace unas semanas os hablábamos de las trabas con las que se está encontrando Spotify para llegar a Estados Unidos, un mercado clave para su expansión y búsqueda de la rentabilidad. Aunque aún no ha quedado claro el motivo de este retraso, – muchos apuntan al posible intrusismo de la competencia o las terribles cuotas que deben pagar a las discográficas por incluir su catálogo allí – Spotify como producto es un éxito rotundo, de eso no hay duda en Europa, pero ¿es rentable?

Actualmente, el número de usuarios con cuentas gratuitas es bastante superior al número de cuentas Premium (de pago), aún así, ya tienen a más de 750.000 suscriptores de ésta última. Spotify vive de la publicidad y de las cuentas de pago, y hasta ahora, las estadísticas mostraban que la mayoría de los usuarios prefieren obtener una cuenta gratuita con publicidad y pequeña reducción de su biblioteca musical, a tener que pagar una cuota mensual. Esto indicaba que si bien el servicio era popular y de gran éxito, sus cifras de registros no indicaban grandes beneficios. El informe de la IFPI viene a desmentir en parte la poca rentabilidad de Spotify.

El 29% del mercado de la música a nivel mundial fue digital, y gran parte de este logro fue por culpa de Spotify, justo detrás de iTunes. Pensemos entonces en el efecto que ha tenido su irrupción para las discográficas y los mercados. Durante el 2010, sólo en Finlandia, los ingresos de Spotify en publicidad aumentaron hasta los 2,2 millones de euros (en 2009 ingresaron por ello 785.000 euros). Un cambio que le ha proporcionado a la compañía dividendos de éxito. En España, aunque no ha obtenido los ingresos que en Finlandia, el crecimiento también ha sido fuerte.

El informe de la IFPI aporta otra serie de datos más que interesantes. La venta de música digital aumentó en 2010 hasta un 20% en Europa y se prevé que los servicios de música generen más de 100 millones de euros en ingresos para las ISP en el 2013. Precisamente, uno de los grandes éxitos de crecimiento de Spotify tiene que ver con los acuerdos alcanzados con los proveedores de Internet. El propio CEO de la compañía, Daniel Ek, comentaba al respecto:

Las ISP necesitan empezar a buscar estas asociaciones estratégicas como herramientas de marketing e integrarlas en sus operaciones básicas

Algo que saben y es indudable por parte de la industria discográfica, ya que con las ISP mantienen una relación de facturación con una gran base de usuarios existentes. Todos estos datos vienen a desmentir la poca rentabilidad de un producto que ha sabido cambiar la industria con los nuevos tiempos y adaptarse a las nuevas formas de transmisión, y que vislumbran en Spotify un futuro más que prometedor.