Por definición un antivirus es un programa que trata de mantener nuestro sistema libre de virus informáticos. Con el tiempo dichos programas han ido expandiéndose y hoy en día la mayoría ofrecen una completa suite que no solo nos libra de los virus sino que incorpora por ejemplo otras utilidades como cortafuegos y que además nos avisa si el sitio en el que hemos entrado es potencialmente peligroso.

Ayer os comentaba, aprovechando el lanzamiento de la nueva beta de Avast! 6, que me encontraba buscando uno y os pedía recomendación al respecto. Muchos hablabais del propio Avast!, al que he dado una oportunidad y parece que de momento no se queja, pero pensando un poquito en el tema he llegado a hacerme las siguientes preguntas: ¿Es un buen antivirus? ¿Por qué?

Las cosas que personalmente destaco de un antivirus y por lo que digo que Avast! de momento no se queja son el rendimiento del ordenador cuando el programa esta residente y obviamente su efectividad. Antiguamente probé alguno como Panda y el remedio resultó ser peor que la enfermedad, provocando un enlentecimiento notable del sistema –y no por temas de hardware precisamente– y además siendo muy pesado, preguntando cada dos por tres sobre actualizaciones, informando de ellas o simplemente ofreciendo productos superiores.

El verdadero problema respecto a la efectividad del producto reside en que es algo dificil de comprobar para el usuario. Con un programa de retoque fotográfico nosotros mismos podemos juzgar lo bueno que es dependiendo por ejemplo de las herramientas que incorpore y lo que estas nos permitan hacer. Obtenemos y juzgamos los resultados, no hay trampa ni cartón, pero en un programa antivirus la cosa cambia. Aunque muchos nos informan del número de virus y malware bloqueado, no tenemos forma de saber si el programa nos esta protegiendo o no.

Por supuesto cada fabricante insiste en que si usamos su software estaremos seguros en esta selva amazónica llena de peligros que es Internet. Tenemos que fiarnos de los mensajes del propio antivirus, y de su habitual tick verde indicando que la seguridad es adecuada, pero ¿y si hay elementos que este no detecta? ¿los detectarán otros? Y respecto a los elementos bloqueados, ¿realmente son amenazas?

Lamentablemente para nosotros suele haber dos formas para un antivirus de hacerse popular. La primera es la inclusión OEM del mismo en el sistema cuando compramos un ordenador. Con que un fabricante como Dell apueste por Microsoft Windows y McAfee ya tiene muchos usuarios ganados. La otra forma es a través de los medios de comunicación: prensa, revistas, blogs y demás publicaciones. Si bien muchas veces los estudios y análisis realizados vienen de consultoras con nombre y especializadas en el tema, muchas otras veces estos son de dudosa –o desconocida– procedencia o lo que es peor, vienen propiciados por una empresa relacionada con un desarrollador de software en concreto.

Por supuesto podemos probar personalmente cada uno de los antivirus descargando previamente varios virus y otras amenazas, convirtiendo nuestro sistema en un laboratorio bactereológico, a expensas de lo que pueda pasar.

Y no hablemos de esas viejas historias que todos hemos oído sobre que son los propios fabricantes de antivirus los que contratan a expertos en la materia para crear nuevos virus, difundirlos, y ser los únicos o los primeros en tener la famosa vacuna…

¿Cual es vuestra forma de elegir un antivirus? ¿Qué cosas tenéis en cuenta antes de decantaros por uno?